Isa Vermehren nació en 1918 en la ciudad portuaria de Lübeck, al norte de Alemania, en una familia protestante muy respetada. Sus padres eran intelectuales y humanistas y la criaron para que buscara sus múltiples talentos. Sus propias habilidades musicales se reflejaron en la musicalidad de su única hija.

Teniendo en cuenta su origen liberal, tal vez no sea sorprendente que Vermehren tuviera problemas con los nazis desde un principio. Ya en 1933 fue disciplinada por desobediencia y ella lo tomó como una "dictadura espiritual". Puesto que se negó a hacer el saludo de Hitler a la bandera por compasión que sintió por una compañera judía del colegio que tenía prohibido hacer el gesto, fue expulsada inmediatamente de la escuela secundaria. En ese momento, la madre de Vermehren decidió mudarse a Berlín, donde todavía había puntos de vista liberales y un entorno cosmopolita. Isa la acompañó con la esperanza de ayudar a mantener a su familia a través de presentaciones musicales. Sin embargo, sólo pudo realizar dos conciertos públicos que no le generaron mucho dinero. Por recomendación de un amigo, decidió seguir cabaret en su lugar, y pronto formó parte de uno de los cabarets más prestigiosos de Alemania, 'Katakombe’ de Werner Finck. Según indica el siguiente informe de prensa, su primera actuación en el invierno de 1933 fue un éxito instantáneo:

Werner Finck tiene un nuevo descubrimiento. Se llama Hanna Dose en el programa pero su nombre real es Isa Vermehren. Canta canciones con acordeón, canciones de marineros, con un aire relajado y excelente voz que emite en dos registros muy variados; una especialidad que tumba.

Vermehren pronto se convirtió en parte integrante del mundo teatral y también participó en varias películas que tuvieron buen recibimiento por parte del público a principios y a mediados de 1930. Su canción insignia fue una simple y breve canción satírica llamada "Un crucero por el mar es divertido, un crucero por el mar es hermoso". Con su burla sutil a los oficiales nazis, su melodía pegadiza y su simpática cantante, se convirtió en un éxito. Mirando hacia atrás, Vermehren se dio cuenta de que recibió su mejor educación en el escenario del cabaret, a través del humor crítico político de ‘Katakombe’.

Sin embargo, este humor crítico también captó la atención de los nazis. Goebbels había estado pendiente del cabaret por años y el 10 de mayo de 1935 se cerró repentinamente. Werner Finck fue arrestado y enviado a Esterwegen. Vermehren continuó con su carrera artística por un tiempo pero en 1936 decidió regresar a la escuela para completar sus estudios interrumpidos (recibió su diploma en 1939). Mientras estudiaba, se relacionó con otros jóvenes que se oponían a los nazis y por primera vez también se topó con católicos devotos, ya que uno de sus hermanos se casó con una mujer religiosa. Impresionada por su convicción y fe religiosa, se convirtió en el año 1938.

A través de la Cruz Roja, Vermehren se ofreció como voluntaria para apoyar a las tropas alemanas como artista y, entre 1940 y 1943, se la vio en varios escenarios europeos. Más tarde fundó su propio conjunto con otras dos mujeres. Cantaban canciones emotivas, presentaban bailes con trajes de estilo rococó y realizaban sketches que eran totalmente diferentes de la música típica optimista y agresiva que se promocionaba en el frente. El tiempo que pasó actuando para los soldados le dio una idea de la magnitud de destrucción nazi y el grado de desmoralización de las tropas.

A principios de 1944, su hermano Erich huyó a Gran Bretaña a través de El Cairo. Toda la familia Vermehren fue arrestada como represalia: los padres de Isa y su hermano menor, Michael, fueron enviados a Sachsenhausen, mientras que ella fue trasladada a la prisión de Ravensbrück, donde fue encerrada en una celda de aislamiento. Se consolaba orando frecuentemente. Ella y sus compañeras a menudo se cantaban unas a otras a través de las ventanas pequeñas. También fue forzada a dar conciertos privados para los oficiales de prisión nazis. A fines de 1944 fue degradada a la categoría de prisionera "regular" y fue por primera vez afeitada y vestida con prendas de prisioneros. A pesar de que su calidad de vida había empeorado, fue capaz de construir relaciones más sólidas con otras reclusas y participar en eventos culturales.

Convencida del poder emocional de la música, Vermehren trató de alentar e inspirar a sus compañeras a través de su canto. Con frecuencia cantaba la canción política "Die Gedanken sind frei" (Los pensamientos son libres), no sólo cuando surgía el canto a coro espontáneo sino también en los conciertos más formales. Si bien era consciente del impacto positivo que la música podía tener en el ambiente del campo, sus recuerdos musicales de Ravensbrück fueron más negativos que positivos. Cuando se le preguntó en una entrevista posterior a la guerra sobre el tema, contestó: 

¿La música en el campo? A veces se podía oir el canto de las mujeres al salir del campo para ir a trabajar; pero cantaban con dureza, sin vida, exhaustas… Cantaban sus horribles canciones de marcha. Siempre pensé que esa podía ser realmente la música del infierno. Sonaba tan horroroso.

A principios de 1945 fue removida del campo y enviada nuevamente en la cárcel. A partir de ahí, fue transferida a varias cárceles, luego a Buchenwald y a mediados de abril fue trasladada a Dachau. Los norteamericanos liberaron el campo casi tres semanas más tarde, y ella y un grupo de prisioneras alemanas fueron llevadas a Capri y luego a París para ser interrogadas por las fuerzas aliadas.

Finalmente Vermehren fue autorizada a regresar con su familia a Hamburgo en junio de 1945. Su padre leaincentivó para que escribiera sus experiencias, que fueron publicadas en 1946 bajo el título de “Un viaje a través del acto final: Ravensbrück, Buchenwald, Dachau. El informe de una mujer”. Éste fue uno de los primeros libros publicados en la Alemania de la posguerra y se convirtió en uno de los más vendidos. También fue muy controvertido puesto que Vermehren insistió en defender la humanidad de sus guardias. Además, su posición de "privilegio" dentro de la jerarquía del campo y su trato relativamente bueno la mayor parte de su encierro significaban que su experiencia de vida en el campo difirió radicalmente de la de la mayoría de los sobrevivientes del campo. 

Después de la guerra Vermehren pudo continuar sus estudios y, entre 1946 y 1951, estudió alemán e inglés para su carrera de docente. Mientras estaba en la universidad de Hamburgo vivía con lo que cobraba de presentaciones de cabaret ocasionales y pequeños papeles en cine. Cuando terminó sus estudios, el 15 de septiembre de 1951 se unió oficialmente a un convento y comenzó una exitosa carrera de docente, oradora y directora de escuela. En 1983 fue seleccionada para ser presentadora del programa de televisión alemán "La Palabra del domingo". Gracias al éxito del espectáculo, que duró más de una década, se hizo conocida de nuevo para una generación que podría haberla recordado como cantante adolescente y comediante. En reconocimiento a su contribución con la educación de la Alemania Occidental de la posguerra, recibió numerosos honores y premios, y su biografía intitulada Ein Herz Breites (Un corazón grande) fue escrita por Matthias Wegne.

Referencias

Knapp, G., 2003. Frauenstimmen: Musikerinnen erinnern an Ravensbrueck, Berlin: Metropol-Verlag.  

Rhode-Juechtern, A. & Kublitz-Kramer, M. eds., 2004. Echolos: Klangwelten verfolgter Musikerinnen in der NS-Zeit, Bielefeld: Aisthesis-Verlag.