El pianista de Berlín Willy Rosen toca el piano durante la producción teatral ‘Humor und Melodie', presentada por el “Grupo teatral del campo de Westerbork', bajo la dirección de Max Ehrlich. Septiembre de 1943. Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos (34239). Cortesía de los archivos fotográficos Yad Vashem.
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Pocas cosas le resultaban más fáciles a Willy Rosen que crear un cabaret popular. ¿Su secreto?

Dos cómicos, uno gordo y uno flaco; dos kilos de atractivo sexual; algunas canciones pegadizas; chistes viejos y muchos chistes nuevos; tres o cuartos escenarios;  luces rojas, verdes y blancas; debe parecer no ensayado (así que precisa mucho ensayo); y sobre todo nada de política.

Esta receta convirtió a Rosen en uno de los artistas de cabaret más exitosos de toda la Alemania de Weimar. También la puso en práctica en el campo de tránsito holandés de Westerbork, donde Rosen era uno de los líderes de la vida teatral. Al igual que muchos de sus colegas, Rosen esperaba que ésta también fuera la fórmula para evitar los traslados hacia el Este, pero como tantos otros, estaba equivocado.

Willy Rosenbaum nació en Magdeburgo en 1894. Aprendió tocar el piano cuando era niño, pero su vida laboral comenzó en fábricas textiles. Después de una herida que sufrió en la Primera Guerra Mundial, trabajó por primera vez como pianista y artista para las tropas. Tuvo su primer gran éxito en la poderosa escena de cabaret de Berlín en la era de Weimar, donde era un popular compositor, pianista y artista. También escribió música para películas y operetas. Se hizo conocido como uno de los mejores “artistas completos” y, cuando se sentaba a tocar el piano, siempre exclamaba “¡la letra y la música son mías!”, que quedó como su marca registrada.

Cuando los nazis llegaron el poder, prohibieron que Rosen interpretara y él huyó a través de Suiza y Austria hacia Holanda, donde (en el pueblo turístico de Scheveningen) desarrolló el famoso cabaret “Theatre of Celebrities” (Teatro de celebridades). Compuesto por actores y actrices muy conocidos, muchos de ellos ya conocidos para el público holandés por películas de Weimar, el cabaret tuvo un gran éxito y fue de gira por zonas de Europa no nazis, mientras mantenía vínculos con Berlín. Rosen también mantuvo una relación cercana con el cómico Max Ehrlich, que era una figura importante de la Kulturbund. En 1937, la compañía finalmente volvió a los Países Bajos, donde Rosen seguía su propio instinto con relación al entretenimiento y evitaba diligentemente sobre todo la política. Uno de sus programas le garantizaba al público:

Cuando quieren olvidar sus preocupaciones, vengan a vernos, el teatro sin política. (¡Sin política! Hace tres años mantenemos esta propuesta y vamos a seguir manteniéndola).

En 1941, Rosen y varios de sus actores se unieron con el Conjunto de Cabaret Emigrante de Hollandische Schauwburg, exclusivamente de judíos. Un amigo exiliado de Berlín había intentado sin éxito llevar Rosen hacia la seguridad de los Estados Unidos. Con los fondos de varios exitosos conciertos con fines benéficos, Rosen obtuvo una visa para Cuba y estaba a punto de conseguir una visa para los Estados Unidos. Sin embargo, el plan no tuvo éxito: con el ingreso de los Estados Unidos en la guerra los refugiados alemanes perdieron la posibilidad de obtener visas y, en los Países Bajos, el control de los nazis estaba aumentando. La suerte para Rosen se terminó en la primavera de 1943, cuando los restantes artistas judíos de la ciudad fueron arrestados arrestaron y trasladados a Westerbork.

Aquí, por última vez, Rosen reunió ‘al mejor cabaret en Holanda’. Junto con sus antiguos colaboradores, Max Ehrlich y Erich Ziegler, escribió varias revistas originales, en las cuales aparecieron grandes estrellas de la escena alemana. Incluyó canciones que compuso en Westerbork, con letras como:

si no tienes suerte, la vida carece de significado; si no tienes suerte, te resbalas y caes; por eso te ruego, fortuna, que me seas fiel.

Antes de que lo trasladaran a Theresienstadt, Rosen escribió un poema de despedida, que incluía estas líneas:

De aquí veía cuando salían algunos transportes y, ahora, me están arrojando a mí a las viejas vías de acero. Ahora estoy subiendo al tren con mi mochila; entre nosotros, me parece bastante feo.

Junto a su madre, Willy Rosen murió en Auschwitz en el invierno de 1944.

Referencias

Boas, J., 1985. Boulevard des Misères: The Story of Transit Camp Westerbork., Hamden, Conn: Archon Books.  

Bergmeier, H.J.P., Eisler, D.E.J. & Lotz, D.R.E., 2001. Vorbei... Beyond Recall: Dokumentation jüdischen Musiklebens in Berlin 1933-1938/ A Record of Jewish musical life in Nazi Berlin 1933-1938., Hambergen: Bear Family Records.  

Jelavich, P., 2001. Cabaret in concentration camps. In Theatre and war, 1933-1945: performance in extremis. Balfour, Michael (Ed). New York: Berghahn Books.  

Rovit, R. & Goldfarb, A., 1999. Theatrical Performance during the Holocaust: Texts, Documents, Memoirs, Baltimore and London: The Johns Hopkins University Press.

Stompor, S., 2001. Judisches Musik- und Theaterleben unter dem NS-Staat, Hannover: Europaisches Zentrum fur Judische Musik.