El nazismo no fue un movimiento intelectual: apuntaba a las masas más que a los intelectuales, las filmaciones eran su forma preferida para hacer propaganda y recurría a funciones y espectáculos dramáticos en lugar de apelar a la racionalidad. Famoso por quemar libros en lugar de escribirlos, el Partido Nazi se apoyaba, sin embargo, en algunos pocos textos para consolidar y difundir su visión. Algunos ejemplos son: Mein Kampf (“Mi lucha”) de Hitler, escrito mientras estaba en prisión en 1925, Die Grundlagen des neunzehnten Jahrhunderts (“Las bases del siglo XIX”, 1899) de Houston Stewart Chamberlain y Der Mythus des 20. Jahrhunderts (“El mito del siglo XX”, 1934) de Alfred Rosenberg, que exponía la supremacía de la raza ‘aria’ y la amenaza que presentaban los judíos. Cuando se involucró con el partido, Rosenberg estuvo envuelto en cientos de conspiraciones oficiales y traiciones. Su lucha por poder con Goebbels sigue siendo uno de los conflictos más analizados de los funcionarios nazis de alto rango. Como Ministro del Reich de Territorios Ocupados del Este, estuvo involucrado en la formulación de una política nazi en dicha área. Tal vez, menos conocido, fue su papel principal en la historia musical de la Alemania nazi.

Alfred Rosenberg, hijo de alemanes bálticos, nació el 12 de enero de 1893 en Estonia y volvió a su “hogar”, Alemania, años después como alemán étnico. Rosenberg se convirtió en un representante del movimiento völkisch (popular), que se focalizaba en la sangre y la raza como características que definían la identidad. Como muchos alemanes, culpaba a los judíos por la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y también por la Revolución Rusa; y los tomaba como una gran amenaza a la fortaleza de la raza ‘aria’.

Mientras pretendía involucrarse en varias organizaciones antisemitas y de extrema derecha, Rosenberg se desempeñaba como editor del periódico Völkische Beobachter, uno de los portavoces más importantes del Partido Nazi. Entró en contacto con Adolf Hitler en 1919 y lo consideró un líder que podría fortalecer a Alemania. Asimismo Hitler vio en Rosenberg a un seguidor apasionado y leal, quien carecía del carisma o la visión que podrían amenazar su liderazgo.

En 1929, Rosenberg fundó la Kampfbund für deutsche Kultur (“Organización de Combate por la Cultura Alemana”), una de las primeras y más activas organizaciones nazis. Con el objetivo de fortalecer a los artistas arios ‘oprimidos’ y de eliminar a los ‘degenerados’, la Organización de Combate publicó folletos provocativos y críticas de músicos judíos y modernistas, también financió artistas con forma de pensar similar al régimen y persiguió ensayos de conciertos perjudiciales, amenazando a artistas indeseables e intimidando al público.

Luego de su éxito en la Organización de Combate, Rosenberg trabajó en Der Mythus des 20. Jahrhunderts. El libro plantea la historia del mundo como una eterna lucha entre los ‘arios’ y los judíos, los africanos y otros pueblos “inferiores”. Aunque algunos lo criticaron por ser excesivamente teórico y abstracto, fue uno de los libros más vendidos. Debido al éxito de su libro y al gran impacto de la Organización de Combate, Rosenberg esperaba asumir el control de los asuntos culturales cuando Hitler llegara al poder. Sin embargo, se desilusionó mucho cuando Goebbels fue designado Ministro de Ilustración Pública y Propaganda del Reich. Rosenberg también vio como competencia a Hermann Goring, quien controlaba la escena teatral; a Bernhard Rust, gran seguidor de música y Ministro de Educación; y a Robert Ley, líder del Deutsche Arbeitsfront (“Frente Alemán del Trabajo”), que controlaba al Deutsche Musikerverband, el gremio de músicos profesionales más grande de Alemania.

El conflicto de Rosenberg con Goebbels continuó durante años, alimentado estratégicamente por Hitler, quien habitualmente explotaba estas rivalidades para su propio beneficio. La lucha llegó a ser una competencia entre oficinas y designaciones que se superponían. A pedido de Goebbels, Hitler creó la Reichskulturkammer  (Cámara de Cultura del Reich) en septiembre de 1933, que incluía una rama a cargo de la música, el Reichsmusikkammer (Consejo de Música del Reich). Para la misma época, Robert Ley creó el movimiento Kraft durch Freude (Fuerza a través de la Alegría), que era básicamente una organización cultural. Rosenberg tomó estas nuevas organizaciones como un ataque a su autoridad y, de hecho, el movimiento de Robert Ley pronto absorbió la Organización de Combate de Rosenberg.

Posteriormente fue declarado Responsable General de Educación y de Capacitación Intelectual e Ideológica del Partido Nazi, pero este título largo no le otorgó demasiado poder. Su oficina tuvo impacto mayormente para el mundo musical alemán. La organización de Rosenberg incentivaba activamente la participación de musicólogos alemanes en las actividades nazis y la expansión del Reich. Su oficina fue una importante fuente de financiación para la investigación musical en el tema racial. También creó un “equipo de trabajo” especial para el área musical (Sonderstab Musik), que era responsable de saquear los tesoros musicales de comunidades judías deportadas o asesinadas y también de tierras ocupadas.

Luego de la invasión de la Unión Soviética en 1941, Rosenberg obtuvo un nuevo puesto: el de Ministro del Reich de Territorios Ocupados del Este. Sus actividades durante la guerra fueron cruciales para su juicio en Nuremberg, en el cual lo encontraron culpable de crímenes de lesa  humanidad y fue ejecutado junto con otros altos funcionarios nazis.

Referencias

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