La derrota de Francia en manos de Alemania en mayo de 1940 daría paso a uno de los capítulos más controvertidos de la historia francesa moderna. Bajo las condiciones del armisticio con la Alemania nazi, el país se dividió en dos: las partes norte y oeste del país directamente bajo el control alemán y la parte sur bajo el liderazgo del Régimen de Vichy. Hoy en día se sigue debatiendo acaloradamente sobre la culpabilidad de la gente y del gobierno de Francia por las acciones del Régimen de Vichy colaboracionista. Durante décadas, los franceses generalmente prefirieron pensar que las acciones llevadas adelante por la policía francesa y varios civiles durante los años de guerra fueron hechos de traición aislados y poco comunes o acciones llevadas a cabo por coacción. Sin embargo, la historia del campo de internamiento de Drancy, el campo de tránsito más grande que se instaló en Francia, demuestra que no fue así.

Inicialmente el complejo fue construido como un proyecto de viviendas de bajos ingresos. Sin embargo, después del armisticio de Francia con Alemania, el sitio ubicado en el suburbio de Drancy  (al noreste de París) adquiriría un propósito más siniestro. En agosto de 1941, más de 4.000 hombres judíos fueron recogidos por la policía francesa de las calles de París y trasladados allí. Fueron encerrados en un espacio que originalmente iba a hospedar a varios cientos de personas. Fueron los primeros de los casi 70.000 prisioneros, mayormente judíos, retenidos allí temporalmente.

El campo fue administrado por comandantes de policía franceses del 21 de agosto de 1941 al 1 de julio de 1943, cuando oficiales de las SS tomaron el mando directo. Si bien las condiciones de vida eran duras, cuando los nazis asumieron el control las cosas empeoraron considerablemente. El campo entró en un período marcado por el deterioro severo de las condiciones de los internos y un esfuerzo intensivo por deportar a gran cantidad de judíos hacia el Este. Como la población crecía, incluyendo a prisioneros de diversas naciones y edades, la vida se tornó cada vez más intolerable, marcada por

la mugre de una mina de carbón; colchones de paja llenos de piojos y chinches; hacinamiento horroroso. Ochenta y seis mujeres, seis grifos de agua, sin tiempo para lavarse. Hay mujeres paralizadas, mujeres con operaciones de pecho que no pueden mover sus brazos, mujeres embarazadas, ciegas, sordomudas, mujeres en camillas, mujeres que dejaron a sus pequeños hijos absolutamente solos.

A pesar de sus horrores, Drancy se hizo conocido por la resistencia vehemente y la solidaridad entre los internos. Entre 1941 y 1943, hubo 41 intentos de escape exitosos y una incalculable cantidad de tentativas sin éxito. Allí también había contacto limitado con el mundo exterior, ya que ciudadanos franceses no judíos viajaban hacia el campo para visitar amigos o llevar bienes. Entre otros, Simone de Beauvoir recuerda cuando miraba fijamente por la valla de alambre de púas para tratar de encontrar a un amigo de su niñez que había desaparecido repentinamente. Si bien hay poca información sobre la música y los músicos, generalmente había una amplia variedad de actividades culturales, incluyendo conciertos y eventos literarios. Muchas figuras célebres de la vida francesa judía asistían a ellos, incluyendo al poeta Max Jacob y el coreógrafo Rene Blum. Ninguno de ellos vería la liberación.

Los norteamericanos liberaron oficialmente París el 25 de agosto de 1944, momento en que sólo quedaban alrededor de 1.500 prisioneros vivos.

 

Referencias

1990. Encyclopedia of the Holocaust, New York: Macmillan Pub. Co.  

Felstiner, M., 1987. Commandant of Drancy: Alois Brunner and the Jews of France. Holocaust and Genocide Studies, 2(1), 21-47.  

Marrus, M.R. & Paxton, R., 1981. Vichy France and the Jews, New York.  

Zuccotti, S., 1993. The Holocaust, the French and the Jews, New York: Basic Books.  

1990. Encyclopedia of the Holocaust, New York: Macmillan Pub. Co.