Durante el período nazi se realizaron y se compusieron piezas musicales de distinto origen y estilo. El mismo Partido Nazi hizo amplio uso de la música en reuniones y eventos públicos, en particular de la música de desfile militar y enardecedoras canciones de propaganda.
Olivier Messiaen, Quatuor pour la fin du temps. Cortesía de EMI Classics
Durante el período nazi se realizaron y se compusieron piezas musicales de distinto origen y estilo. El mismo Partido Nazi hizo amplio uso de la música en reuniones y eventos públicos, en particular de la música de desfile militar y enardecedoras canciones de propaganda.
En muchos guetos y campos de concentración que se establecieron en la Europa ocupada por los nazis entre 1933 y 1945, los prisioneros componían y cantaban una gran variedad de canciones nuevas y existentes. Los internos judíos de los guetos habitualmente escribían canciones nuevas en idish basadas en melodías conocidas.
Los prisioneros de los campos de concentración y muerte, que incluía a decenas de miles de presos políticos no judíos, ‘asociales’ y religiosos, también escribían canciones sobre sus experiencias y deseos por que finalizara el régimen nazi.
En el “gueto modelo” de Theresienstadt (un caso excepcional), a algunos de los compositores más jóvenes y prometedores de Europa se les concedió la posibilidad de componer obras musicales más extensas durante su permanencia, antes de convertirse también en víctimas de la “Solución Final”.