Fritz Grünbaum, 1932. © Copyright by Bildarchiv der Österreichischen Nationalbibliothek, Wien.
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Motivado por su deseo de “transmitir un poco de felicidad” a sus compañeros, Fritz Grünbaum, el artista y estrella de cabaret judeo-austríaco, llevó a cabo su último espectáculo frente a un grupo de prisioneros moribundos cuando él mismo estaba muy enfermo. Antes de morir en Dachau, en 1941, la vida teatral de Grünbaum era notablemente exitosa y variada. Nacido en 1880, completó sus estudios en leyes pero siempre se sintió atraído por la actuación y el cabaret. En 1906, hizo su primera presentación en Viena y, con el tiempo, se convirtió en un miembro fundamental del famoso cabaret vienés “Simpl”. Tuvo una carrera activa en cabarets de Berlín y Munich, y formó parte de un grupo elite de artistas de cabaret que definían la vida cultural de la capital austríaca.

Si bien su carrera en Berlín terminó con el ascenso de Hitler al poder, Grünbaum continuó presentando cabaret político en Viena. Insistía en poner en escena piezas que se burlaban de Hitler abiertamente, sobre la falta de libertad bajo el régimen nazi y sobre la imposibilidad de disentir en Austria. En marzo de 1938, hizo su última revista con el cabaret “Simpl”. El telón se abrió y dejó pasó a un escenario oscuro. Grünbaum salió gritando: “No veo nada, absolutamente nada. Seguro estuve vagando por la cultura nacionalsocialista”. Al día siguiente le prohibieron que volviera a presentarse en Austria. Cuando Alemania invadió, Grünbaum intentó escapar, pero lo deportaron con su esposa cuando intentaban llegar a Bratislava. Luego lo encerraron en prisión y eventualmente lo transfirieron a instalaciones temporarias de las SS.

En mayo de 1938 fue deportado a Dachau. Allí se encontró con el prisionero Fritz Löhner-Beda, quien había sido trasladado hacia el campo en abril de 1938. Un ex recluso recordó que Grünbaum presentaba sketchs satíricos y que insistía en que él personalmente desmantelaría al Reich. Trataba de levantarle el ánimo a los prisioneros diciéndoles “que la privación total y que el hambre sistemático eran las mejores defensas contra la diabetes”. Cuando un oficial de las SS le negó un jabón que él pidió, bromeando añadió: “El que no tiene plata para jabón no puede afrontar el gasto de los campos de concentración”. Pronto lo transportaron hacia Buchenwald, donde también tenía un papel activo en la actividad cultural. Eventualmente retornó a Dachau, donde luego moriría.

En la víspera de Año Nuevo de 1940, Grünbaum hizo su última actuación. Gravemente enfermo de tuberculosis, decidió preparar un espectáculo para entretener a los prisioneros de la enfermería del campo. A pesar de lucir enfermo, uno de los prisioneros lo reconoció por sus días de gloria en Viena. Grünbaum suplicaba:

Les ruego… Fritz Grünbaum no está actuando para ustedes, sino que es el número [y recitó su número de prisionero] quien quiere transmitir un poco de felicidad el último día del año.

Poco después de su espectáculo final intentó suicidarse pero fue ‘rescatado’ por los oficiales de las SS. Dos semanas después, el 14 de enero de 1941, se escribió su certificado de defunción. Según los nazis, falleció porque sufría del corazón.

Referencias

Hippen, R., 1988. Es Liegt in der Luft: Kabarett im Dritten Reich, Zürich: Pendo-Verlag.  

Stompor, S., 2001. Judisches Musik- und Theaterleben unter dem NS-Staat, Hannover: Europaisches Zentrum fur Judische Musik.