La canción In slobodker yeshive (En la yeshivá de Slobodka) se inspiró, como varias otras canciones del gueto, en la conocida canción de cuna idish Rozhinkes mit mandlen (Pasas y almendras) de Abraham Goldfaden. Avrom Akselrod basó su nueva letra en la melodía de Goldfaden, y transformó la imagen original de una madre cantando sobre el futuro de su hijo en una profecía sobre la liberación de los judíos del gueto de Kovno. La canción insta a los judíos a “contar nuestra historia. Cuéntenle a sus hijos de nuestro dolor infernal”.

Del CD Hidden History: Songs of the Kovno Ghetto (Historia oculta: canciones del gueto de Kovno), 1997. Cortesía del Museo Conmemorativo del Holocausto.