“Babi Yar” del CD Sinfonía Nº 13 en Si bemol menor, op. 113 (‘Babi Yar’). Cortesía de EMI Classics (www.emiclassics.com).

En 1962, el poeta ruso Evgeny Evtushenko visitó el profundo barranco de Babi Yar, al noroeste de Kiev, donde en septiembre de 1941 cerca de 70.000 judíos fueron ejecutados por los soldados nazis. Evtushenko volvió a su habitación de hotel e inmediatamente escribió un poema conmemorativo, en el cual la primera línea (“No hay monumentos en Babi Yar; el pronunciado precipicio, como una tumba terminada bruscamente”) reflejaba su “rechazo a aceptar la injusticia de la historia, la ausencia de monumentos para tantos inocentes masacrados.” Poco tiempo después, Shostakovich leyó el poema y decidió adaptarlo como parte de una pieza sinfónica que incluyera cinco movimientos, cada uno basado en un poema de Evtushenko. Sólo el primer movimiento, “Babi Yar”, cita el Holocausto explícitamente. A pesar de los tardíos intentos por censurar la función, el estreno se llevó a cabo el 18 de diciembre de 1962 y tuvo una entusiasta aceptación por parte del público. Hoy en día, la pieza se conoce informalmente como la Sinfonía “Babi Yar”.