Gershon Sirota era conocido como el “Caruso judío”. A pesar de la mala calidad de las grabaciones que sobrevivieron, queda claro que Sirota tenía una voz extraordinaria; y como era un contemporáneo de Caruso (1873-1938), la comparación con él era obligatoria. Una supuesta historia dice que Caruso habría ido a escuchar a Sirota cantar o a dirigir un servicio cada vez que se encontraban en el mismo lugar para la misma época.

Los detalles de la vida temprana de Sirota no están bien documentados: su fecha de nacimiento podría ser 1874 ó 1877. Parecería que comenzó su carrera como cantor en Odessa y que luego fue cantor durante ocho años en el Shtotshul de Vilna. El director del coro era el famoso Leo Lowe, con quien Sirota construyó una buena relación de trabajo. En 1902 se presentó en un concierto acompañado por un coro ampliado bajo dirección de Lowe y al año siguiente cantó en una histórica recepción en honor de la visita del Dr. Theodor Herzl.

Cinco años después, Sirota fue invitado a ocupar el puesto más prestigioso del mundo cantoral: la posición de cantor principal en la sinagoga de la calle Tlomazke de Varsovia. Poco tiempo después, Leo Lowe también se desempeñó allí. En 1912, Sirota y Lowe visitaron los Estados Unidos para realizar varios conciertos, y se dice que en su primera aparición en el Carnegie Hall, el 14 de febrero, la sala estaba llena. Sirota se presentó por todo Norteamérica y Europa, y tanto sus conciertos como la dirección de los servicios fueron un gran éxito. Se dice que cuando Sirota rezaba en la sinagoga se transportaba en sus ‘conversaciones’ con el Todopoderoso, que para él era como si la congregación no estuviera presente.

Sirota tenía fama de generoso, y no era extraño que oficiara en la boda de una familia pobre sin recibir a cambio remuneración alguna. Aún así, no permitía que la gente se aprovechara de él, y tras una disputa con su congregación por sus apariciones fuera de la sinagoga, decidió irse.

Lamentablemente Sirota se encontraba en Varsovia cuando la guerra estalló. Aunque pudo haberse ido fácilmente, permaneció allí para estar con su familia. Vivía en la calle Volinski 6 del gueto de Varsovia. Todos ellos murieron en la sublevación en 1943.

Por Rabbi Geoffrey L. Shisler