Idish

Az fun gorer velt iz ir farblibn,
Bloyz ir kinds a lyalke un nit mer — 
Vemen zol di yunge mame libn,
Ver vet ir an entfer gebn, ver?
 
Hakt zi tsu di tir af shlos un rigl,
Un vi frier leygt zi itst af s'nay
In dem pustn, pustn, pustn vigl
Dos fargafte kind fun portselay.
 
Vent un balkn glimtsern in frirung,
Inem fentster shtekt a bintl shtroy —
Tut zi on a shmeykhl vi a tsirung
Oykh dos kind zol mitshmeykhlen azoy.
 
Nor di lyalke veynt. Me hot ir kholem
Tsugeroybt fun oysgeshtrekte hent.
Iz zi krank gevorn khas-vesholem?
Vey mir, vi dos shterndl ir brent!
 
Viklen mames lipn ayn dem shtern:
— “Nite, nite Khanele, nit veyn,
Vayl a volf a beyzer ken derhern.”
Un di trern vergn zi aleyn.
 
Tut di mame Khanelen shoyn leygn
Tsu der ziser brust un vigt zi tsu
Un zi git der lyalke oykh tsu zeygn:
— “Aylelyu, mayn lebn, aylelyu.”
 
Un di lyalke zeygt. Es git a bleykhl
Af di liplekh blezndiker shoym,
Un fardremlt ayngevigt in shmeykhl,
Bloyz di vies tsitern koym-koym.
 
Dremlt oykh di mame bay ir shenster.
Ober plutsem vekt zi a geshrey:
Mer nito dos bintl shtroy in fentster,
Un vi shtern falt arayn a shney.

Español

Dado que lo único que tiene en el mundo
Es una de las muñecas de su hija y nada más,
¿A quién debería amar la joven madre?
¿Quién le dará una respuesta? ¿Quién?

Cierra la puerta con llave y cerrojo,
Y como solía hacer, lleva una vez más
A la cuna vacía, vacía, vacía,
A la niña de porcelana con ojos bien abiertos.

Paredes y vigas brillan con la escarcha,
Un atado de paja llena el marco de la ventana.
Entonces ella esboza una sonrisa
Para que la niña también sonría junto a ella.

Pero la muñeca está llorando. Su sueño
Fue robado de manos extendidas.
¿Acaso ella, Dios no lo permita, se enfermó?
¡Pobre de mí! Su pequeña frente arde.

Los labios de la madre se apoyan en la frente de la niña:
"No, no, Khanele, no llores,
Porque un lobo enojado puede oírte".
Y ella se ahoga en sus propias lágrimas.

La madre acerca a Khanele
Hacia su dulce pecho y la acuna,
Y también le da de mamar a la muñeca:
"Ay, mi querida".

Y la muñeca se alimenta. Una pequeña burbuja
Aparece entre sus labios espumosos,
Y la acuna con una sonrisa,
Sólo los párpados tiemblan un poco.

La madre también dormita con su bella pequeña.
Pero de repente un grito la despierta:
El atado de paja ya no está en la ventana,
Y como estrellas, cae nieve.

David Botwinik le puso música al poema Di yunge mame (“La joven madre”) en Montreal en 1959. La letra fue escrita por Abraham Sutzkever en Vilna en agosto de 1944 tras la liberación de la ciudad. Botwinik explica la canción de la siguiente manera en su libro “Del Holocausto a la vida”:

Una joven madre regresa a su hogar y encuentra que lo único que queda de su querida hija Khanele es una muñeca que dejó en la cuna. La madre cuida con ternura a la muñeca sin vida, pero en vano. Al final de la canción, la madre despierta de su ensoñación con un grito angustioso.

Lisa Willson, soprano, llevó a cabo el estreno mundial de esta composición en marzo de 2011.

La traducción anterior (cuya versión en inglés es de Naomi Cohen, Leybl Botwinik y Alexander Botwinik), junto con el texto original en idish y la partitura completa pueden encontrarse en el libro From Holocaust to Life: New Yiddish Songs (“Del Holocausto a la vida: nuevas canciones en idish”). Ver http://botwinikmusic.com.