La cantera del campo de concentración de Flossenbuerg. Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos (37268). Cortesía de la Administración Nacional de Archivos y Documentos, College Park.

El campo de concentración de Flossenbürg fue construido en mayo de 1938 para albergar a prisioneros políticos y ‘asociales’. Situado cerca de la frontera checa, el campo obtuvo su nombre por una aldea cercana. Los primeros prisioneros fueron obligados a trabajar como esclavos, y en condiciones brutales, en una cantera de granito. Como el campo se expandía, los reclusos también trabajaban en la producción militar de las fábricas circundantes de ladrillos y municiones.

Cuando estalló la guerra en 1939, la cantidad de prisioneros aumentó drásticamente, al igual que la demanda de mano de obra forzada para satisfacer las demandas de municiones. Como vivían en condiciones muy severas y eran obligados a hacer trabajo físico pesado con poca comida, muchos prisioneros morían. Además, miles de presos políticos, prisioneros de guerra soviéticos y opositores del régimen eran ejecutados allí. En la primavera de 1945 Flossenbürg se cerró y miles de prisioneros sobrevivientes, capaces de caminar, fueron enviados a la marcha de la muerte. Las tropas norteamericanas llegaron al campo el 23 de abril de 1945.

La composición internacional de la población prisionera del campo aportó una escena musical rica y variada. A principios de 1940 un pequeño grupo de hombres checos comenzó a hacer presentaciones para los demás reclusos. Pronto se les permitió a los prisioneros formar una banda oficial y, como la red nazi se extendió por toda Europa, la banda siguió creciendo. En 1941 había crecido tanto que llegó a incluir trece instrumentos de cuerda, doce cuernos, un tambor, un acordeón y un piano, y también había varios músicos profesionales y cantantes. A pesar de este aumento en su tamaño, la banda siempre carecía de instrumentos disponibles, lo que dificultaba tocar cierto repertorio. Tocaban el domingo en la plaza principal, en las barracas y en los baños. En verano tocaban al aire libre, mientras que en invierno ingresaban en la lavandería, donde daban conciertos privados para las SS. En ocasiones, la orquesta lograba salvar la vida de prisioneros condenados, alegando que eran músicos muy necesarios. Estos hombres tocaron, por órdenes de las SS, hasta los últimos días de existencia del campo. Los conciertos regulares continuaron hasta marzo de 1945.

Con miembros de la orquesta se crearon varios grupos más pequeños. Había una orquesta de salón y una banda de metales. En 1944 se formó un cuarteto de cuerda. La estrella del cuarteto era el violinista profesional checo Zdenek Kolarsky (junto con otros dos músicos, un polaco y un francés), que también tocó para los enfermos de la enfermería.

Parte de la cerca de alambre de púas y las barracas del campo de concentración de Flossenbürg. [Fotografía #85898]

Referencias

Kuna, M., 1993. Musik an der Grenze des Lebens: Musikerinnen und Musiker aus Böhmischen Ländern in Nationalsozialistischen Konzentrationslagern und Gefängnissen, Frankfurt/M.: Zweitausendeins.  

Stompor, S., 2001. Judisches Musik- und Theaterleben unter dem NS-Staat, Hannover: Europaisches Zentrum fur Judische Musik.  

Weinreich, R. ed., 2002. Verachtet, verfolgt, vergessen:Leiden und Widerstand der Zeugen Jehovas in der Grenzregion am Hochrhein im "Dritten Reich", Hausern: Signum Design.