Vista del campo de concentración de Neuengamme. Hacia la izquierda se encuentra la fábrica de ladrillos del campo. Museo conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos (06024). Cortesía de KZ-Gedenkstatte Neuengamme.

Hacia fines de abril de 1945 las fuerzas aliadas se estaban acercando al campo de concentración de Neuengamme. Para entonces la derrota alemana era inminente y la energía de las SS estaba puesta en la destrucción de los registros del campo y en evacuar o matar a todos los prisioneros sobrevivientes. Ya casi no había suministros, el tifus estaba haciendo estragos y los ataques aéreos aliados amenazaban constantemente. En medio de estas semanas finales, las SS insistieron en mantener su orquesta del campo. Los miembros de la banda fueron unos de los últimos prisioneros en abandonar el campo (finalmente se fueron el 29 y 30 de abril) y tocaron para sus guardias nazi hasta el momento de su partida. Reunidos y bajo guardia armada, marcharon hacia la cercana ciudad de Hamburgo y sus instrumentos musicales fueron transportados cuidadosamente en un coche fúnebre. Cuando llegaron a la estación central de Hamburgo, los músicos fueron una vez más obligados a tocar. Sin embargo, lograron evitar el trágico destino de los miles y miles de prisioneros de Neuengamme y sus sub-campos.

Originalmente establecido en diciembre de 1938 como sub-campo de Sachsenhausen, Neuengamme estaba ubicado en una fábrica de ladrillos abandonada, cerca de Hamburgo. Los prisioneros eran utilizados para ampliar el canal cercano y para llevar ladrillos, piedras y material de construcción a las fábricas de las SS del norte de Alemania. Desde un principio, la vida en el campo estuvo marcada por el duro trabajo físico. A pesar de la alta tasa de mortalidad por enfermedades, por la brutalidad de las SS, experimentación médica y la combinación de trabajo con raciones casi inexistentes, la cantidad de prisioneros creció rápidamente y el campo se expandió e incluyó decenas de sub-campos más pequeños. En 1940, Neuengamme fue declarado un campo de concentración independiente.

La orquesta de Neuengamme no surgió como resultado de una iniciativa de los reclusos, sino de la demanda del comandante del campo, quien en una visita anterior a Auschwitz había quedado impresionado por la banda de prisioneros que había oído. Las SS proveyeron a los artistas de partituras e instrumentos.

La orquesta, con alrededor de 25 miembros de Francia, Italia, Dinamarca, Polonia, Bélgica, Checoslovaquia y Alemania, interpretó allí desde 1940 hasta los últimos días del campo. Sus funciones eran muchas. Como la mayoría de las orquestas de los campos, estaba en la puerta principal cada mañana y cada tarde, tocando música de marcha mientras los prisioneros ingresaban y salían hacia sus tareas de trabajo forzado.

También debía tocar cuando había castigos públicos y ejecuciones. Un ex recluso recordó que la orquesta tocaba la canción de marcha Alte Kameraden (“Viejos camaradas”) cuando sus compañeros de encierro llevaban hacia los crematorios los cuerpos de aquellos que habían muerto la noche anterior. Además de estas tareas diarias, la banda tocaba con frecuencia para los cumpleaños y las fiestas de las SS. También había conciertos exclusivamente para las SS y la élite del campo. Los prisioneros comunes, sin embargo, tenían la posibilidad de escuchar a la banda tocar música "real". En el único tiempo libre oficial del campo, el domingo a la tarde, había conciertos abiertos para todos los reclusos, donde la banda tocaba principalmente operetas y música de salón. En una ocasión, la Navidad de 1941, la orquesta interpretó para los reclusos en la enfermería. Entre 1942 y 1944, hubo una segunda banda en el campo; ésta mucho más grande. Otro ex recluso recordó a los músicos vestidos con trajes especiales de color azul y blanco. Había entre 60 y 80 miembros, entre ellos franceses, polacos, rusos, alemanes, daneses, holandeses y checos. Hay evidencia de que varios directores de orquesta manejaron las dos bandas de Neuengamme, incluyendo al músico checo Emil F. Burian.

Además de las orquestas había otras actividades musicales. Una de las más recordadas fue el concurso de canciones organizado por las SS en 1942. En el campo había habido una epidemia de tifus que provocó centenares de muertos. Se les prohibió a los reclusos salir de sus barracas e ir a trabajar y, como resultado, tenían más tiempo para participar en actividades recreativas. Entre treinta concursantes, la canción ganadora fue 'Konzentrationäre', probablemente escrita por Hans Alf Dortmann y adaptada a la melodía de una canción de un grupo de soldados conocidos. La canción optimista se hizo popular entre los prisioneros y los guardias, y rápidamente se convirtió en el canto obligatorio durante el proceso de tomado de lista nocturno.

A su vez hubo bastante composición de música espontánea y clandestina en las barracas de Neuengamme. Un ex prisionero recordaba las condiciones que les permitieron componer y tocar sin apoyo oficial:

Actividades culturales más formales no eran posibles en las divisiones de trabajo más difíciles... sólo en la estación, en la cafetería y en la cocina donde se pelaban papas. Allí se consolidaba la energía creativa. Un camarada memorizaba textos de cabarets o de canciones para presentarlos antes de que se apagaran las luces en la sala donde dormíamos. Cada tanto generaba un gran aplauso.

Muchos prisioneros componían canciones para sí mismos y para sus compañeros de litera. Algunas eran políticas. Por ejemplo, en honor a Ernst Thaelmann, luchador por la libertad alemán, Josef Biemuller reescribió una canción de lucha con nuevos versos. Otros músicos daban conciertos casuales por las noches o los fines de semana. A Heinz Dormer, un aficionado de talento musical que había estado en el campo desde octubre de 1940, le pedían con frecuencia que tocara en varias barracas del campo. Recitaba o cantaba baladas, poemas o versos, y a veces lo acompañaban miembros de la orquesta.

Neuengamme también tenía un teatro musical que, al menos no oficialmente, contaba con el apoyo de algunos guardias. Los prisioneros checos dirigidos por Burian eran conocidos por su desempeño y su habilidad para componer. Sus revistas, habitualmente una mezcla de chistes, sketches cortos y números de canto y baile que reflejaban la vida en el campo, eran populares entre los prisioneros y los guardias. Este tipo de actividades de grupo clandestinas sólo fueron posibles el último año de la existencia del campo, cuando los prisioneros eran necesarios para trabajar en fábricas de municiones y eran, por tanto, tratados relativamente mejor.

Hacia fines de 1944, las revistas y los espectáculos cesaron puesto que aumentaron los ataques aéreos aliados y los intentos de las SS por acabar con la resistencia política dentro del campo. Además en ese momento la creciente afluencia de prisioneros que eran evacuados de otros campos hizo que las condiciones de vida fueran insoportables. El campo fue liberado por los británicos el 4 de mayo de 1945.

Reclusos en trabajos forzados en el campo de concentración de Neuengamme. Museo Conmemorativo del Holocausto de los Estados Unidos (06.031). Cortesía de KZ-Gedenkstatte Neuengamme.

Referencias

Baaske, A., 1991. Musik in Konzentrationslagern, Freiburg im Breidgau: The Projektgruppe.

Fackler, G., 2000. "Des Lagers Stimme"– Musik im KZ. Alltag und Häftlingskultur in den Konzentrationslagern 1933 bis 1936, Bremen: Temmen.  

Kuna, M., 1993. Musik an der Grenze des Lebens: Musikerinnen und Musiker aus Böhmischen Ländern in Nationalsozialistischen Konzentrationslagern und Gefängnissen, Frankfurt/M.: Zweitausendeins.  

Peterson, P. ed., Zündende Lieder - Verbrannte Musik: Folgen des Nazifaschismus für Hamburger Musiker und Musikerinnen, Hamburg: VSA-Verlag.  

Stompor, S., 2001. Judisches Musik- und Theaterleben unter dem NS-Staat, Hannover: Europaisches Zentrum fur Judische Musik.  

Weinreich, R. ed., 2002. Verachtet, verfolgt, vergessen:Leiden und Widerstand der Zeugen Jehovas in der Grenzregion am Hochrhein im "Dritten Reich", Hausern: Signum Design.