No demasiados músicos se comprometen tan apasionadamente con la importancia política de la música como Rosebery D'Arguto. Martin Rosenberg era de origen judío y nació en la Polonia zarista de 1890. Siguió una carrera inusual en la música coral de los trabajadores, interrumpida por su deportación a Sachsenhausen  y finalmente su muerte en Auschwitz. Rosenberg siempre fue un izquierdista político activo: a los 15 años participó en las protestas de Varsovia de 1905 y fue un entusiasta partidario de la revolución de la posguerra en Alemania. Su ambición personal, sin embargo, era reformar la educación musical y ofrecer música a las clases trabajadoras como camino hacia la iluminación y el fortalecimiento político.

En Alemania había una larga tradición que unía la política socialista con la música coral. Desde fines del siglo XIX, el movimiento obrero alentaba el desarrollo de los coros proletarios pensando que estimulaban la solidaridad y ayudaban a inspirar y a educar a cantantes y oyentes. Rosenberg, ahora con el nombre profesional de Rosebery D’Arguto, continuó esta tradición. De joven y recientemente llegado a Weimar, Berlín, participó activamente en la reforma de la enseñanza de música y se centró en particular en el desarrollo del canto juvenil. Fundó una escuela de canto alternativa donde pudo desarrollar sus teorías de capacitación musical comunitaria y donde su nuevo coro conformado por niños de clase obrera tuvo un éxito sorprendente. Obtuvo los mejores elogios por liderar el gran coro de los trabajadores de Berlín durante los años 1920 y 1930. La comunidad de canto de Rosebery D'Arguto, con alrededor de 400 miembros, se presentaba regularmente en manifestaciones y concentraciones, particularmente para el Partido Comunista Alemán y en apoyo a las organizaciones proletarias. La prensa reconocía a D'Arguto por sus reformas musicales y educativas y por sus políticas en la prensa de izquierda. 

Sin embargo, cuando Hitler subió al poder en 1933, las actividades del coro de D'Arguto fueron prohibidas. Por consiguiente, regresó a Polonia en 1934 y permaneció allí hasta 1939. En un corto viaje a Alemania para arreglar algunos asuntos personales en septiembre de 1939, fue arrestado por la Gestapo y trasladado a Sachsenhausen el 13 de septiembre. Allí comenzó a organizar un coro judío en abril de 1940 que tenía alrededor de veinte o treinta miembros. D'Arguto trabajó duro con sus cantantes, ya que creía que el coro era un vehículo importante para expresar la oposición al régimen. Los prisioneros políticos no judíos del campo principal lo ayudaron a buscar espacios para que el grupo ensayara y para proteger sus actividades (como era ilegal, las actuaciones del coro y sus ensayos tenían que ser muy cuidados para evitar ser detectados). 

Según su compañero prisionero Aleksander Kulisiewicz, D'Arguto y el coro descubrió a fines de 1942 que un transporte pronto trasladaría a prisioneros judíos a Auschwitz-Birkenau o a Majdanek. En respuesta a esta noticia, D'Arguto escribió una canción llamada "Jüdischer Todessang" (Canción de muerte judía) en base a la melodía folclórica idish "Tsen Brider” (Diez hermanos). D'Arguto transformó la canción en un registro doloroso de la destrucción de judíos en manos de los nazis, por los diez hermanos asesinados en las cámaras de gas. Poco tiempo después, en octubre de 1942, D'Arguto y el coro fueron enviados a Auschwitz. 

Después de la guerra, Kulisiwicz dedicó su vida a difundir los crímenes llevados a cabo por los nazis a través de su música. Uno de sus temas más exitosos y conmovedores fue “Jüdischer Todessang”. Sin embargo, el mismo Rosenberg permanece en el olvido, aunque hubo cierto interés en su carrera política y musical en la República Democrática Alemana. 

Referencias

Andert, P., 1987. Rosebery d'Arguto: Versuche zur Erneuerung des proletarischen Chorgesangs. In K. Kändler, H. Karolewski, & I. Siebert, eds. Berliner Begegnungen: Ausländische Künstler in Berlin 1918 bis 1933. Berlin: Dietz, pp. 340-5.  

Fackler, G., 2000. "Des Lagers Stimme"– Musik im KZ. Alltag und Häftlingskultur in den Konzentrationslagern 1933 bis 1936, Bremen: Temmen.  

Gilbert, S., 2005. Music in the Holocaust: Confronting Life in the Nazi Ghettos and Camps, Oxford: Oxford University Press.  

Kalisch, S. & Meister, B., 1985. Yes, We Sang! Songs of the Ghettos and Concentration Camps, New York: Harper and Row.