Introducción y breve historia

Brundibár es una breve ópera escrita para niños, que no dura más de cuarenta minutos. Fue compuesta por Hans Krása con libreto de Adolf Hoffmeister en 1938 para una competencia de ópera infantil. Se estrenó en Praga ocupada por los alemanes y fue interpretada por niños en el orfanato judío de la calle Belgicka. Brundibár también se presentó en el edificio Hagibor antes de que comenzaran los traslados masivos de los judíos de Bohemia y Moravia hacia Theresienstadt (Terezín) en 1942. En julio de 1943, la partitura de Brundibár se introdujo de contrabando en el campo, donde Krása volvió a orquestarla para los diversos instrumentistas que estaban disponibles para tocar en ese momento. El estreno de la versión de Theresienstadt tuvo lugar el 23 de septiembre de 1943 en el hall de las barracas de Magdeburg. Como los nazis se dieron cuenta del potencial propagandístico de esta popular iniciativa artística, organizaron una nueva puesta en escena de Brundibár para la película de propaganda Theresienstadt -eine Dokumentarfilm aus den jüdische Siedlungsgebiet dirigida por Kurt Gerron. La misma producción se llevó a cabo cuando la Cruz Roja Internacional inspeccionó Theresienstadt en septiembre de 1944. Ésa fue la última de las cincuenta y cinco representaciones en el gueto de Theresienstadt. Dos semanas más tarde, comenzaron los traslados de los artistas hacia Auschwitz y otros destinos del Este. Fue la producción teatral más popular de Theresienstadt.

Sinopsis

Aninka y Pepíček, dos niños pequeños, tienen a su madre enferma. El médico le recetó leche para su salud y los niños van a buscar leche al mercado de la ciudad pero no tienen dinero para comprarla. Tres comerciantes promocionan sus productos: un heladero, un panadero y un lechero. Los niños incluyen al lechero en una canción pero él les dice que necesitan dinero para la leche. De repente los niños ven que el organillero, Brundibár (el abejorro), toca en la esquina de la calle con éxito y deciden hacer lo mismo, y cantan una canción sobre gansos. Esto disgusta a los ciudadanos y a Brundibár, quienes los ahuyentan. Tres animales (un gorrión, un gato y un perro) llegan para ayudarlos y juntos reclutan a otros niños del barrio para que colaboren con su plan. Cae la noche, pero a la mañana siguiente, los niños y los animales hacen los ejercicios matutinos y la población se prepara para el día. El plan sigue adelante: los animales y los niños derrotan a Brundibár y luego todos cantan una hermosa canción de cuna. Los ciudadanos quedan muy conmovidos y le dan dinero a Aninka y a Pepíček, pero de repente Brundibár se escabulle y les roba la recaudación. Todos los niños y los animales lo persiguen y recuperan el dinero. La ópera concluye con el canto de una marcha de victoria sobre la derrota del organillero malvado.

Detalles del espectáculo, 1942-1944

La función estreno de Brundibár fue un regalo de celebración para el director del orfanato judío, Moritz Freudenfeld, y fue dirigida por Rafael Schächter. Después de la repentina deportación de Schächter a Theresienstadt (Terezín), Rudi Freudenfeld asumió el control de los ensayos. František Zelenka, arquitecto y ex diseñador escénico del Teatro Nacional y Teatro Liberado, asumió la dirección de la ópera y diseñó un escenario simple de tres vallas grandes compuestas por varias pizarras y tres carteles pegados allí. Los carteles tenían un gorrión, un gato y un perro presentados ingeniosamente y los personajes animales pegaban sus cabezas en los carteles cuando aparecían por primera vez en la acción. Puesto que se presentaba en el comedor del orfanato, sin espacio ni recursos para la orquesta, había sólo tres músicos que tocaban piano, violín y batería.

Rudi Freudenfeld decidió pasar la partitura de piano de Brundibár de contrabando en Theresienstadt a través de sus 50 kg de equipaje. Llegó el 7 de julio de 1943. Ela Steinova Weissberger describió su selección como el personaje principal (el gato) y explicó que su habitación (habitación 28 del Hogar de Niñas Checo) ya era conocida por sus actividades musicales. El panel de audición fue directo hacia Tella Polak (la responsable de la habitación) para preguntarle si tenía alguna cantante hábil, y ella recomendó a Ela. Las audiciones preliminares se llevaron a cabo en el lugar que luego se convertiría en el área de ensayos, el ático L417. Rafael Schächter fue el primero en audicionar. Weissberger recordaba:

"Bueno, llegamos al ático para las audiciones, pero incluso ahora los chicos me preguntan: ‘¿qué cantaste para tu audición?’, y digo ‘La la la’. Él (Rafi Schächter) preguntaba qué tipo de voz y qué personaje [me] interesaba".

Dos de los artistas principales ya habían cantado en una función de “La novia vendida” y otras producciones operísticas, y Rafi Schächter los seleccionó inmediatamente y los designó para los papeles principales: Pintǎ Mühlstein (Pepíček) y Greta Hofmeister (Aninka). Ela Steinova interpretó al gato, Stefan (luego Rafi) Herz-Sommer hizo del gorrión y Zdenĕk Ornest representó al perro. La mejor adquisición fue Honza Treichlinger, quien hizo el papel de Brundibár en cada actuación. Según Rudi Freudenfeld:

"Brundibár es un personaje lleno de conflicto mental para los niños. Siempre sienten pena por los mendigos y los pobres, pero éste era malvado y feo. Honza, casi instintivamente, hizo el personaje de Brundibár tan humano que, si bien interpretó a un personaje malvado, el público general lo adoró, no sólo los niños de la audiencia. Aprendió a ‘mover los bigotes' que pegábamos debajo su nariz tan bien (y en el momento preciso) que lograba bajar la tensión en el auditorio. A menudo escuchábamos cómo los niños suspiraban de alivio.

Como consecuencia de la desnutrición, muchos se enfermaban, lo cual generaba inevitablemente ausencias en otros papeles principales. Según Joža Karas, los tres papeles principales (Aninka, Pepíček y Brundibár) actuaron en todas las funciones. Ésta es una afirmación muy polémica para los dos artistas principales que sobrevivieron: Weissberger afirma que ella también actuó en todas las funciones, pero Greta Hofmeister Klingsberg discrepa. Weissberger señala que Maria Mühlstein (la hermana de Pintǎ) y su amiga Anna Flachova reemplazaron a Hofmeister cuando estuvo enferma y que Maria reemplazó a Rafi Herz-Sommer en el papel del gorrión. En otras entrevistas con otros sobrevivientes, Hanka Polak Drori dijo que hizo el papel del perro, junto con Susan Klein, reemplazando a Zdenĕk Ornest en varias ocasiones.

Una vez más, František Zelenka fue designado como director de escena, esta vez con la ayuda de la excepcional coreógrafa de Viena, Kamila Rosenbaum. Weissberger comentó:

"La gente preguntaba: ‘¿por qué buscás movimiento?’, y yo decía: ‘bueno, con esto [Brundibár] aprendí a bailar y valsar por primera vez’. Cuando aprendimos el vals inglés, mi madre era una excelente bailarina de salón y un día le dije: ‘Mamá, quiero bailar un vals inglés con vos’. Mi madre me miró y dijo: ‘¿Donde aprendiste a bailar el vals inglés?’, y yo respondí: ‘La Sra. Rosenbaum nos enseñó a bailar y dentro de Brundibár’. Y tarareé y bailé con mi madre."

Este testimonio nos da una idea de las habilidades normales que los niños adquirían en la producción a través de su viaje con Brundibár. Algo tan simple como bailar adquirió un significado más importante no sólo en el campo, sino que se convirtió en un recuerdo positivo de la posguerra.

Zelenka comenzó a buscar materiales para el escenario, que no eran fáciles de conseguir en el campo. Con la ayuda del titiritero, Brumlik, empenzó a construir la valla grande de estacas en el loft Q319, una barraca que albergaba a los reclusos ciegos. Brumlik era el Hausältester (el supervisor) de esa barraca particular y convocó al joven carpintero Jerry Rind para que transportara los materiales para la valla. Tomaba la madera de la Reitschule y se la llevaba a Brumlik. Como recompensa, Jerry tenía permiso para ver los ensayos y al menos cuatro funciones de la producción.

En Theresienstadt, Hans Krása escribió una nueva obra orquestal para el trabajo y la arregló para los instrumentos disponibles: flauta piccolo, clarinete, trompeta, guitarra, tamboril, bombo, piano, cuatro violines, violonchelo, contrabajo y acordeón. Para su sorpresa, Schächter, que estaba muy ocupado con otros proyectos musicales en ese momento, le dio a Rudi Freudenfeld la tarea de dirigir esa producción. Según su relato:

"Iba con él (Schächter) para obtener instrucciones diarias. Tenía su ‘estudio’ en el sótano L410. Se sentaba en un armonio grande, cantaba y tocaba, y yo tenía que ‘dirigirlo’. Tenía una manera personal de decirme qué hacer y de darme indicaciones, pero de a poco repasó toda la partitura conmigo. Marcamos las entradas, qué gestos usar y me enseñó todo lo que un director de orquesta debe saber. En el primer ensayo orquestal, primero repasó solo toda la parte de la orquesta. Se notaba que se estaba divirtiendo. ¡Había pasado mucho tiempo desde la última vez que dirigió una orquesta! Luego me entregó la batuta, se paró a mi lado y yo dirigí. Cuando los niños se sumaron, todo estuvo bien. Y así también me convertí en el director de orquesta de Theresienstadt.”

Características musicales de Brundibár

En toda la literatura, Brundibár se destaca como la única obra de su época escrita completamente para que interpretaran los niños (con una orquesta de adultos). Otras obras importantes que pudieron haber influenciado a Hoffmeister y a Krása incluyen: Der Jasager de Bertolt Brecht y Kurt Weill, Wir Bauen eine Stadt de Paul Hindemith, L’Enfant et les sortileges de Maurice Ravel, Hänsel y Gretel de Engelbert Humperdinck, Pedro y el lobo de Sergei Prokofiev y Příhody lišky Bystroušky (“La zorrita astuta”) de Leoš Janáček. Hoffmeister y Krása probablemente se inspiraron directamente en el éxito pedagógico de Der Jasager (interpretada más de 200 veces en las escuelas de Alemania de Weimar). Esto surgió de una cita de Hoffmeister después de la guerra:

"Esta ópera es como un drama didáctico de Brecht”, describió tranquilamente Adolf Hoffmeister después de la guerra, que en ese momento había partido hacia Inglaterra... "Con la solidaridad de todos los niños, pudieron derrotar al organillero Brundibár ellos mismos sin quedar expuestos a la subversión".

El Dr. Kurt Singer, un destacado musicólogo de Berlín, escribió la única crítica registrada de la producción de Brundibár:

"Brundibár muestra cómo debe lucir y sonar una ópera corta de hoy en día, cómo se puede lograr el gusto artístico más alto con originalidad de concepto, carácter moderno y melodías viables. Aquí tenemos un tema que atrae tanto a los niños como a los adultos en igual medida, un argumento moral que nos traslada a los viejos cuentos de hadas, un canto popular que se mantiene simple en secciones corales pero que se torna bastante complejo en dúos y en tríos, y un delicado equilibrio en la dinámica que se mantiene entre una docena de instrumentos y tres docenas de cantantes. Tenemos también una coloración nacional checa, una composición de música sin recurrir a la experimentación moderna (en la que Krása es un maestro), un equilibrio inteligente de efectos escénicos entre el foso de la orquesta y el escenario, una orquesta utilizada con gusto y economía, y una línea de canto que nunca queda oscurecida o asfixiada por los instrumentos... En esta ópera pequeña, producto de una mente seria y sin embargo tan agradable de oír, la idea y la forma, el pensamiento y la preparación, el concepto y la ejecución se unen en un fructífero matrimonio de colaboración mutua: ya sea que se presente a lo grande o en forma reducida, ya sea una canción o una sinfónica, un coro o una ópera, no hay mayor elogio para una obra de arte. "

Brundibár fue popular en el gueto por tres razones principales: los reclusos podían ver a los niños disfrutar de una experiencia teatral; la naturaleza alegórica de la historia de victoria ante un tirano podía extrapolarse para incluir la opresión política sufrida por los reclusos en ese momento; y la música era accesible, placentera y memorable. Cada melodía en la obra sigue el estilo de la trama para representar a los personajes (Brundibár, los animales) y a las situaciones (la búsqueda de leche, la marcha de la victoria). La orquestación es delicada y lo suficientemente desafiante como para brindar entretenimiento a oídos sofisticados e inexpertos por igual. Armónicamente, la música emplea muy poco de disonancia explícita, pero incorpora elementos populares y folclóricos en forma sutil y encantadora. La coloración checa aparece en las melodías de vals, en la inclusión del solo del organillero y en la primera melodía que los niños emplean para tratar de ganar dinero.

Función histórica post-Theresienstadt

No se encontró un historial de funciones de Brundibár desde 1944 hasta 1975. A través del esfuerzo de Joža Karas (una violinista checo que nació en Polonia y vivió en los Estados Unidos), Brundibár se introdujo en el mundo de habla inglesa y se estrenó en los Estados Unidos en 1975 y en Canadá en 1977 con la versión inglesa. El estreno alemán tuvo lugar en el St Ursula Gymnasium de Friburgo de Brisgovia en 1985. Karas y su esposa Milada hicieron la primera traducción al inglés, publicada por Tempo Praha en 1993 (revisada en 1998). En 1995 la organización Jeunesses Musicales Deutschland estableció "El proyecto Brundibár", una iniciativa intergeneracional que involucraba a testigos oculares invitados quienes explicaban su pasado a los actores, un disco compacto de la música de Krása, un vídeo con entrevistas de los artistas sobrevivientes y clips de las funciones de Brundibár. Los docentes y los alumnos recibieron materiales de investigación sobre la Alemania nazi, Theresienstadt y los programas culturales del gueto. A partir de 1999, "El proyecto Brundibár" generó cientos de representaciones de la ópera en Alemania y en Europa Oriental y otra gran cantidad de funciones en los Estados Unidos, en el Reino Unido y muchos otros lugares durante la década pasada. El desarrollo más reciente de la historia de Brundibár fue una adaptación inglesa alternativa realizada por Tony Kushner para la producción de la Ópera de Chicago de 2003.

Por Joseph Toltz

Referencia

Partitura y notas:

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera o dvou jednáních (Brundibár: a Children’s Opera in two acts); English version by Joža Karas, Piano and vocal score, Edited by Blanka Červinková; Published by Tempo Praha (Prague, 1993; 2nd edition revised and adapted, 1998)

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera Terezín 1943 (Brundibár: a Children’s Opera Terezín 1943); Orchestral score with Czech children’s parts; Published by Tempo Praha (Prague, 1993)

Libros y artículos:

Brenner-Wonnschick, Hannelore, Die Mädchen von Zimmer 28; (Munich, 2004)

Ehrmann, František, Heitlinger, Otta & Iltis, Rudolph (eds) Terezín (Published by the Council of Jewish Communities in the Czech Lands, Prague, 1965

-           Frýd, Norbert, “Culture in the Anteroom to Hell”

-           Franĕk (Freudenfeld), Rudi, “Brundibár”

Karas, Joža, Music in Terezín 1941-1945 (New York, 1985)

Nettl, Paul, The Jews of Czechoslovakia: Historical studies and surveys (Philadelphia, 1968)

Rovit, Reberra, “The Brundibár project: Memorializing Theresienstadt children's opera” Performing Arts Journal; Vol. 22; Issue 2; May 2000, p111-122

Spitz, Ellen Handler Museums of the mind : Magritte's labyrinth and other essays in the arts; Yale University Press, (New Haven, 1994)

Ullmann, Viktor, 26 Kritiken uber musikalische Veranstaltungen in Theresienstadt (Hamburg,1993)

-           Schultz, Ingo, “Theresienstädter Musiker in Ullmann’s Kritiken Biographischer Anhang”

Entrevistas privadas:

Hanka Drori (2008), Greta Klingsberg (2008), Jaroslav (Jerry) Rind (2003), Ela Weissberger (2004)