Foto de Hans Neumeyer de la colección personal de Ruth Locke (Neumeyer de soltera). Cortesía de Ruth Locke.

D-B-S-G Dúo para violín y viola (agosto de 1940): 1 Vivace Allegretto 2 Andante moderato 3. D-B se refiere a su amiga y secretaria Dela Blakmar. La obra comienza con las notas Re, Si [Si bemol], S [Mi bemol] y Sol.

DBSG Dúo para violín y viola. Interpretado y grabado por Chris Brierley. Cortesía de Chris Brierley y Ruth Locke.

Hans Neumeyer, compositor y profesor de composición musical, quedó totalmente ciego a los catorce años. Nació en Munich el 13 de septiembre de 1887, y de 1911 a 1913 estudió en la Academia de Música de Munich. Durante ese período ayudó a Rudolf Louis a escribir un libro de texto sobre armonía. En 1915, Hans Neumeyer y Valeria Cratina fundaron la escuela Jaques-Dalcroze de Munich, donde enseñó hasta 1925. En 1933 publicó su ‘nueva teoría modulada’ y fue preseleccionado para un puesto de docente de acústica en la Academia de Música de Munich; puesto que no le concedieron por su origen judío.

En 1935, época en la que le resultaba cada vez más difícil encontrar trabajo, obtuvo la siguiente referencia de Jaques Dalcroze, en ese momento con base en Ginebra:

He tenido la oportunidad de seguir el trabajo del señor Hans Neumeyer, quien estudió mi método durante varios años en Hellerau, bajo mi dirección. Quisiera manifestar que tiene grandes cualidades musicales y pedagógicas, y que está muy calificado para enseñar solfeo (desarrollo del instinto tonal y armónico, así como de la habilidad para escuchar) e improvisación en el piano. Realmente es una persona tranquila para tocar el piano durante las lecciones rítmicas.

Antes de la Primera Guerra Mundial también enseñaba acústica e improvisación en la Escuela Jaques-Dalcroze de Hellerau, cerca de Dresde. Allí conoció a Vera Ephraim, profesora de Euritmia, quien luego se convertiría en su esposa. Vera era hija del empresario judío y mecenas de las artes Martin Ephraim, de Görlitz, y de Hildegarde Rauthe, que era protestante. Hans y Vera se casaron en 1920 y vivieron en una casa (que todavía está en pie) en lo que ahora sería Hermann-Stockmann Strasse, en Dachau.

Vera Neumeyer y sus dos hijos, Ruth y Raimund, fueron bautizados como protestantes: los niños apenas sabían de sus orígenes judíos hasta que experimentaron la expulsión de la escuela y la pérdida de privilegios, como nadar en lugares públicos. En una ocasión, en enero de 1938, estaban realizando una obra de teatro para vecinos e invitados en su casa cuando oficiales de policía y de la Gestapo irrumpieron en su domicilio y le dijeron al público que deberían estar avergonzados por estar en la casa de un judío. Tomaron sus nombres y les ordenaron a todos que se fueran a sus casas.

El 8 de noviembre de 1938, veinticuatro horas antes de la Kristallnacht, las pocas familias judías que vivían en la ciudad de Dachau recibieron la orden de partir antes del amanecer o corrían el riesgo de ir a prisión. En ese momento, Hans Neumeyer estaba en Berlín aprendiendo a hacer flautas: se enteró de la expulsión de su familia por telegrama y sólo obtuvo permiso para volver a su casa porque insistió en que tenía que arreglar sus asuntos impositivos. Los Neumeyer inicialmente encontraron refugio en la casa de uno de los alumnos de Euritmia de Vera, quien los ocultó en un ático en Munich. Sin embargo, se vieron obligados a cambiar de lugar con frecuencia.

En mayo de 1939, los niños lograron viajar a Inglaterra en uno de los trenes Kindertransport (transporte de niños), patrocinados por amigos ingleses que Hans y Vera habían conocido en Hellerau. La pareja intentó seguirlos a Inglaterra: Hans tenía un permiso para enseñar en una escuela de ciegos, pero por alguna razón nunca se había dedicado a ello. Vera fue deportada en julio de 1942 y probablemente fue asesinada hacia fines de 1943 en el campo de Piaski o de Maidanek, en Polonia. Hans, mientras tanto, fue deportado a Theresienstadt el 4 de junio de 1942 en un transporte (no. II.76) que trasladaba a personas enfermas o discapacitadas. Allí sobrevivió hasta el 19 de mayo de 1944, cuando falleció de una enfermedad pulmonar, probablemente tuberculosis, exacerbada por las malas condiciones de vida. Un dibujo del recluso Leo Haas (artista), uno de los que se exhiben en el museo del campo, mostraría a Hans Neumeyer cuando estuvo en el campo.

Fotografía de un dibujo de Leo Haas. Se cree que allí ilustra a Hans Neumeyer (en gafas oscuras, en la parte superior central de la imagen) y a otros reclusos en Theresienstadt (Terezin). Museo del gueto de Theresienstadt.

El Dr. Hirschberg, otro recluso de Theresienstadt y amigo del suegro de Hans Neumeyer, Martin Ephraim (también encarcelado), sobrevivió a la deportación hacia Auschwitz y actuó como fiscal público después de que la guerra terminara. En un informe sobre el destino de Martin Ephraim y Hans Neumeyer, el Dr. Hirschberg dejó registrado que cuando llegó a Theresienstadt en febrero de 1944, Hans no estaba bien  de salud pero que lo estaban atendiendo en un sector del hospital donde se encontraban aquellos que padecían enfermedades pulmonares. Manifestó que pudo hablar de música con él en algunas ocasiones antes de que estuviera demasiado débil.

El Professor Thomas H Mandl (1926–2007), que se convirtió en autor, violinista de conciertos, profesor de música, filósofo, inventor y conferencista, fue uno de los alumnos de composición de Neumeyer. Luego de la publicación de artículos en el Süddeutsche Zeitung, donde se detallaba la investigación del periodista Hans Holzhaider sobre las familias deportadas de Dachau, escribió algunos recuerdos movilizantes de Hans Neumeyer para el periódico Landkreis Dachau (21 - 22 de julio de 1984): 

El joven Mandl, de 16 años, un aspirante a violinista de virtuosismo, junto a su amigo Hans Ries, de 17 años, conocieron a Neumeyer en Theresienstadt en el verano de 1942 y se convirtieron en sus alumnos. Le pagaban las lecciones con sopa o pan cuando tenían. Según contó Mandl, Hans Neumeyer, conocido por sus alumnos como “el profesor”, daba la impresión de tener un ingenio agudo e inteligencia, era muy buen oyente y hacía preguntas concisas y al grano. Mandl a veces veía la tensión en su rostro cuando notaba que su maestro trataba de leer en condiciones de hacinamiento, antes de que se diera cuenta de que su alumno había llegado, ya que luego siempre sonreía, dejaba de lado su libro de braille y le daba su mano delicada y sensible.

Las lecciones de Mandl incluían ejercicios de armonía básica de cuatro y ocho partes, ejercicios físicos de ocho golpes, 'entonación' y ejercicios rítmicos. Inusualmente para la época, Neumeyer enseñaba armonía y contrapunto juntos, en paralelo, en lugar de enseñarlas como disciplinas separadas donde la armonía venía primero. Pronto trabajaban en diferentes claves y pasaban a modulaciones y a ejercicios de contrapunto. Mandl hacía su tarea muy concienzudamente, utilizando su violín. Cuando traía su trabajo a la clase tocaba cada línea horizontalmente, en partes separadas y luego cada acorde verticalmente. Mandl estaba impresionado de que tenía que hacerlo sólo una vez. Neumeyer hacía comentarios muy precisos sobre notas individuales y acordes, identificaba las fallas y le pedía a Mandl que sugiriera cómo se podía mejorar la composición.

El campo tenía una biblioteca enorme para demostrar su cualidad de 'campo modelo' ante la Cruz Roja. La lectura en braille de Neumeyer incluía matemática avanzada y Aristóteles en la versión original. A veces Mandl lo visitaba sólo para hablar: Neumeyer estaba muy bien informado sobre los eventos políticos y culturales que tenían lugar en el gueto, como obras de teatro, conciertos, charlas y lecturas.

Hacia fines de 1943, Neumeyer se enfermó de tuberculosis y fue trasladado a una pequeña sección de tuberculosos. Mandl lo visitó cuando estaba en cama. Neumeyer incentivaba a todos sus visitantes para que estuvieran fuertes:

Querido Herr Mandl, las temporadas llegarán otra vez y siempre seremos parte de ellas, pero aquí, en Theresienstadt, eso no está ocurriendo.

Mandl lo vio por última vez en el baño y quedó sorprendido por su expresión de abatimiento total. Hans Neumeyer falleció mientras permaneció encerrado en el campo de concentración de Theriesienstadt el 19 de mayo de 1944.

Mandl se enteró de la muerte de Neumeyer y preguntó por el día del funeral. Era un día soleado: tres alumnos de Neumeyer estuvieron presente y vieron cuando su ataúd (crudamente hecho) fue colocado entre otros sobre un camión y lo siguieron hasta la barrera de salida del campo, que fue lo más lejos que les permitieron llegar. La barrera bajó: "ésa era la forma en que nuestros muertos nos dejaban".

Las únicas composiciones conocidas de Hans Neumeyer que sobrevivieron son:

Trío de cuerdas en La menor (1939): 1 Serioso 2 Allegro moderato 3 Tranquillo cantabile 4 Allegro

Dos duetos para flauta dulce, Kuckucks-Duett für Ruthi [manuscrito ahora en exhibición en el Museo Imperial de Guerra de Londres] y Kanon in der Prime, enviados a su hija Ruth en Inglaterra antes de que fuera deportado.

Por Tim Locke, nieto de Hans Neumeyer.

Referencias

Vor Sonnenaufgang: Das Schicksal der jüdischen Bürger Dachaus, by Hans Holzhaider (Süddeutsche Zeitung, 1984).

Article by Professor Thomas H Mandl in Landkreis Dachau, 21/22 July 1984, translated by Anne Locke.

Report of 1945[?] from Dr Hirschberg, public prosecutor, inmate of Theresienstadt concentration camp from February 1944 to May 1945, on the fates of Martin Ephraim and Hans Neumeyer in Theresienstadt, translated by Philip Goddard.

Personal communications of Ruth Locke (Ruth Neumeyer), London.

Research by and personal communications of Raymond Newland (Raimund Neumeyer), St Albans, England; unpublished report by Tobias Newland, November 1996.