Zikmund Schul nació en el seno de una familia judía asimilada de Chemnitz, Alemania, el 11 de enero de 1916, y se mudó con sus padres a Cassel, Sajonia, el 3 de septiembre de 1928. Posteriormente Zikmund y su padre se fueron de Alemania y el 7 de octubre de 1933 se instalaron en Praga. Luego el joven estudió con Paul Hindemith en la Musikhochschule de Berlín y, cuando regresó a Praga en 1937, se puso a estudiar composición con Fidelio Finke y conducción de orquesta con George Szell en la academia de música alemana. Una obra de este período recibió una muy buena devolución por parte de un crítico, quien escribió:

Este brillante compositor, un alumno de la clase magistral (inspirado, por cierto, por Hindemith), es Siegmund Schul. En su poderosa imaginación presenta una obra sumamente interesante para el sexteto de cuerdas que se mueve independientemente en cuanto a tema y estilo. (Periódico alemán Bohemia, 09/06/1937).

En esa época asistió a una clase del Kapellmeister (maestro de capilla) y también a conferencias de Alois Hába. En 1937 Schul adaptó el poema de Isolde Kurzs, Die Nicht-Gewesenen, y también un ciclo de canciones, Gesänge an Gott, que fue transmitido en vivo.

Otras composiciones de Praga, en el verano de 1941, incluyeron una sonata para piano (de la que sólo sobrevivió el último movimiento: una fuga); una sonata para piano y flauta que nunca se encontró; y una adaptación litúrgica de la oración del viernes a la noche Mogen owaus. Durante sus años en Praga, Zikmund se acercó a su judaísmo y se hizo amigo de la familia Lieben. Evidentemente el rabino Lieben, de la sinagoga Altneuschul, alentó a Schul para que estudiara Kabalá y también canciones de la sinagoga. Con el incentivo del rabino Lieben, la comunidad judía le ofreció la oportunidad de trabajar con una colección de músicas recitativas y cánticos para sinagogas de principios del siglo XIX, que hoy en día se encuentra en el Centro de Investigación de Música Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en la biblioteca nacional. Durante su estadía en Praga se hizo amigo de Viktor Ullmann, quien admiraba el trabajo de este joven. El traslado de Schul a Theresienstadt tuvo lugar el 11 de noviembre de 1941. Durante su encarcelamiento, logró seguir componiendo y con frecuencia se reunía con Ullmann para discutir aspectos de la música moderna.

Schul se la pasaba eligiendo textos bíblicos para composiciones originales y arreglos, tanto instrumentales como vocales. Los textos hebreos, seleccionados de la liturgia judía, claramente eran elegidos para promover la esperanza en lugar de la desesperación: ‘construir y plantar, arar y sembrar. Y se trabajará el páramo y ya no será desierto’ (de Jeremías, Isaías, Samuel y Ezequiel). ‘Toca el gran shofar [el cuerno del carnero] por nuestra libertad…’ (Cuando entres en la tierra). Varias obras de Schul en el gueto incluyeron piezas corales, originales y arreglos. Una de esas obras, escrita en el verano de 1941, Shield To Our Fathers (Escudo para nuestros padres), se compuso para soprano, barítono, coro mixto y órgano. No se sabe a ciencia cierta si fue interpretada.

Dos de sus piezas judías instrumentales estuvieron en el programa del segundo concierto de Ullmann, 'Compositores Jóvenes de Terezín', en su Studio für neue Musik: dos danzas jasídicas para violín y violonchelo y Divertimento Ebraico, escrita para el cuarteto de cuerdas de Egon Ledeč. Evidentemente esta obra era muy admirada cuando fue escrita y luego fue interpretada en diversas ocasiones: por el Cuarteto de Ledeč en 1942, luego en el concierto anteriormente mencionado en el otoño de 1943 y una vez más a mediados de agosto de 1944, esta vez en homenaje a la memoria de Schul, quien había padecido de tuberculosis por mucho tiempo y quien falleció en el campo el 2 de junio de 1944. Si bien el cuarteto finalmente se desintegró, hubo algunas evaluaciones críticas. Ullmann escribió:

Queda muy claro que Schul recurre, probablemente en pos de la tonalidad, a las variaciones de una música hebrea (Divertimento Ebraico) en su obra de Theresienstadt para el cuarteto de cuerdas. [Tras su última actuación, añadió]. Al final supuestamente era el nuevo cuarteto de Ledeč... hay que tener en cuenta que nos propuso una pieza de Haydn, que fue interpretada con belleza, excelencia y magia, y luego siguió el conocido Divertimento Ebraico de Siegmund Schul, que fue muy interesante y estuvo bien trabajado.

Cuando Ullmann unió los manuscritos de Schul con los propios (cuando estaba por subir al transporte hacia Theresienstadt), lo convencieron de que tenía que encomendar sus escritos y los de Schul al cuidado de unos amigos que lo acompañaron hasta el tren. Las obras de Schul que sobrevivieron permanecieron con las de Ullmann y muchos años después fueron depositadas en el Goetheanum de Dornach, Suiza. En 1993, la colección de Schul fue enviada a Israel. Después de su muerte, Viktor Ullmann escribió un artículo sobre la música de Zikmund Schul y compartió parte de sus conversaciones:

En los últimos años, a Schul le gustaba debatir sobre todos los problemas de la música nueva, cuestiones de forma y tonalidad (sus adaptaciones y rupturas), de estilo, de estética, la visión del mundo en ese momento y muchos detalles relacionados con algunas de sus obras en desarrollo… Así logré una comprensión singular del desarrollo artístico de su personalidad, cuya verdadera vocación era la música. No uso la frase común ‘en memoria de’ cuando sostengo que estaba totalmente justificado al decir antes de morir: “Qué pena que apenas llegué hasta acá”... Era verdad. (Viktor Ullmann, Theresienstadt, junio de 1944)

Schul, que era violista, completó su Dúo para violín y viola el 28 de febrero de 1943. De las composiciones que escribió en Theresienstadt y sobrevivieron, el Dúo quizás es su trabajo más importante. Lamentablemente, desaparecieron del manuscrito los primeros 74 compases del movimiento inicial. Sin embargo, se conservan los 60 compases restantes, casi la mitad del movimiento.

Por David Bloch