A los siete años, se sentaba a tocar el violín junto a la ventana de su casa, ubicada en Róterdam, el barrio judío de clase trabajadora, donde vivía con su familia. El niño, completamente autodidacta, se dio cuenta de que su amor por la música siempre le brindaba un escape temporal de su entorno humilde. Un día, Leon Bloorman, profesor de violín del conservatorio de la ciudad, pasó caminando y escuchó la música del joven Louis Bannet. Subió hasta el pequeño departamento y llevó al niño a una audición improvisada con el director del conservatorio. Louis fue aceptado como estudiante y Bloorman se convirtió en su tutor.

Bannet era el alumno más joven del conservatorio y tomaba sus estudios muy seriamente. Junto con otros compañeros, creó una pequeña orquesta que tocaba en bar mitzvot o en la calle a cambio de propinas. Tenía tanto talento que a los doce años fue seleccionado para tocar para la Reina Guillermina I de Holanda en su visita a la escuela en 1923. 

Si bien completó sus estudios con éxito, Bannet tuvo que luchar para sobrevivir después de su graduación. El clima económico de Holanda en el período de entreguerras no ayudaba a los músicos jóvenes, y Bannet sólo conseguía trabajos esporádicos: tocaba en fiestas de cumpleaños o en una orquesta de cine mudo. Su desarrollo musical tomó un giro repentino cuando oyó por primera vez un álbum de jazz de Louis Armstrong. La música ciertamente le fascinaba, y cuando de adolescente sostuvo una trompeta en sus manos supo que por allí iba su futuro. Con el apoyo económico de su tío, Bannet estudió trompeta con Aaron De Vries y desarrolló su técnica. Escuchaba todo disco que encontraba de Louis Armstrong y de su banda Hot Five.  

Después de varios años de dedicarse a la trompa, Bannet consiguió un puesto como trompetista en la banda de jazz “Anton Swan and the Swantockers”, que tocaba en animados salones de baile y clubes de Ámsterdam y La Haya. En 1934, “Rhythm Five”, la banda de Louis Bannet, comenzó a hacer presentaciones. El conjunto estaba constituido por Maurits von Kleef en batería, Dick von Heuvel en vibráfono, Lex von Weren en piano y Jac de Vries en bajo y saxo. Hicieron giras exitosas por toda Europa central. Bannet añadió canto a su repertorio y los periódicos lo bautizaron "El Armstrong holandés”.

Hacia fines de 1930 Bannet se hizo conocido como intérprete de trompa. No estaba particularmente preocupado por los nazis, como la mayoría de sus compañeros judíos holandeses: la neutralidad de Holanda junto con la tradición holandesa de tolerancia le dieron una confianza falsa.

El 10 de mayo 1940, cuando el ejército alemán invadió y bombardeó fuertemente la ciudad natal de Bannet, esa confianza se quebró. Holanda se rindió rápidamente y la destrucción de la comunidad judía holandesa comenzó poco después. Amigos de Bannet que no eran judíos rápidamente le proveyeron de documentos falsos y un escondite en la campiña. Sin embargo, su éxito le jugó en contra: la Gestapo lo reconoció y lo arrestó el 15 de diciembre de 1942. Después de un interrogatorio en el cuartel general de la Gestapo, el trompetista fue enviado a Westerbork, un campo de tránsito y lugar de espera para los judíos que luego eran trasladados hacia el Este.

El 22 de enero de 1943, Bannet fue trasladado en tren hacia Auschwitz. Lo llevaron a Birkenau y fue uno de los pocos, entre cientos de personas que iban en ese tren, que sobrevivió tras pasar la selección a través de la cual eran enviados a la cámara de gas. En Birkenau se encontró con un viejo amigo de Róterdam, que organizó para él y para algunos otros músicos holandeses una audición con el kapo de la barraca de música. De esa manera quedó contratado como trompetista de la orquesta de hombres de Birkenau. Junto con varios otros músicos holandeses, Bannet también formó una banda de jazz que tocaba para entretener a los nazis amantes del jazz. 

Hacia fines de 1944, cuando la situación militar de Alemania empeoraba y el Ejército Rojo se acercaba, los nazis comenzaron con las evacuaciones masivas de los campos. Bannet y los músicos de la orquesta fueron enviados a Sachsenhausen, cerca de Berlín, en un tren de ganado y luego continuaron hacia Ohrdruf, un campo satélite de Buchenwald, para realizar trabajos forzados. Finalmente Bannet fue trasladado a Buchenwald, donde el hacinamiento y la falta de suministros habían generado un caos total. En la primavera de 1945, Bannet, agotado y enfermo, fue enviado en su último viaje en tren hacia Praga. 

Ya terminada la guerra, Bannet despertó de un coma en un hospital de Praga. Se recuperó en Theresienstadt (que había sido liberado) y, en junio de 1945, fue  trasladado a un campo de refugiados en Bamberg, Alemania. Allí volvió a componer música y a tocar nuevamente la trompeta y el violín. Pronto conoció a una joven sobreviviente llamada Flora, que había perdido a su esposo en Buchenwald. Se casaron y se instalaron en Ámsterdam, donde Bannet, Maurits von Kleef y Jac de Vries volvieron a armar por poco tiempo la banda "Rhythm Five". En 1953 Bannet se unió al ejército canadiense como músico y en 1957 se estableció en Canadá definitivamente con su esposa e hijo. Allí continuó su carrera musical, grabó diecisiete discos que incluían desde jazz hasta canciones populares húngaras y villancicos. “El Armstrong holandés” falleció en Toronto en 2002. 

Referencias

Shuldman, K., 2005. Jazz Survivor: The Story of Louis Bannet, Horn Player of Auschwitz, London & Portland, OR: Valentine Mitchell.