Uno de los héroes anónimos de la resistencia francesa fue el director de orquesta Roger Desormiere. Con frecuencia era olvidado en historias de la guerra porque trabajaba en el detrás de escena, pero tuvo un papel fundamental. Desormiere luchó arduamente para preservar la música francesa frente a la dominación cultural alemana. En 1941 grabó la ópera completa de Debussy, Pelléas et Mélisande, mantuvo vivas las funciones de la Opéra-Comique de Francia y programó conciertos de casi todo el repertorio francés; sólo hubo dos obras germánicas durante toda la ocupación. Desormiere organizó un concierto benéfico para recaudar fondos para los músicos franceses en apuros y, después de que Darius Milhaud fuera obligado a huir a Francia, Desormiere salvó todas sus pinturas y sus pertenencias y pagó su alquiler durante toda la guerra. Puesto que había músicos forzados a vivir en la clandestinidad, como el compositor cinematográfico judío Jean Wiener, Desormiere firmó las partituras de su música para que pudieran seguir produciendo en secreto. Después de la guerra, explicó lo que había hecho y los músicos recibieron el crédito correspondiente. Sin embargo, el hecho más significativo de Desormiere fue el de crear la organización de la resistencia Front National des Musiciens (Frente nacional de músicos).

Junto con la joven compositora francesa Elsa Barraine, Desormiere creó el grupo de resistencia Front National des Musiciens en 1941, vinculándolo con el partido comunista. Invitaron a músicos notables como Francois Poulenc, Louis Durey, Georges Auric, Charles Munch y Claude Delvincourt para que se unieran. El objetivo del grupo era reunir a todos los compositores franceses y a todos los directores de las principales orquestas, pero al final el grupo terminó siendo más modesto: en 1944 había sólo treinta miembros. Sin embargo, el grupo estableció algunas reglas importantes para los músicos que componían y que tocaban en la Francia ocupada. Para julio de 1942 el grupo se había convertido en un comité bien organizado y en ese momento se publicó la primera edición de un periódico clandestino, Les Musiciens d'Aujourd'hui. Esto pretendía instruir a los músicos sobre cómo hacer para resistir. Una edición especial de octubre de 1942 intitulada Front de la Résistance chez les musiciens (Frente de resistencia para músicos) establecía cinco reglas fundamentales:

  1. Los músicos programarían conciertos que ayudaran a Francia. Se organizaron muchos conciertos secretos de compositores judíos, como los de Darius Milhaud. Se planificó un concierto público en París de una composición intitulada Mous-a-Rachac de Hamid-ul-Hasarid. El concierto tuvo un gran éxito y los alemanes no pudieron reconocer la pieza como Scaramouche de Milhaud.
  2. Los músicos también mostrarían solidaridad entre ellos y darían la mitad de sus sueldos a las familias de los compañeros encarcelados o de los músicos judíos que estaban escondidos.
  3. Se promovían las demostraciones, como tocar espontáneamente el himno nacional francés, La Marsellesa, en presencia de los soldados alemanes.
  4. Se convocaba a los compositores para que proveyeran de canciones populares y marchas a los soldados de los grupos de resistencia Maquis usando letras de poetas de la resistencia.
  5. Se les prohibía a los músicos que colaboraran con los alemanes, ya sea a través del trabajo en Radio-París, involucrándose en conciertos o festivales alemanes, o escribiendo para los periódicos alemanes.

También se escribían artículos que exponían a los traidores musicales. Elsa Barraine escribió varios artículos, entre ellos uno intitulado “La música alemana al servicio de la regresión nazi” y otro intitulado “La música francesa y las tradiciones del humanismo” para ayudar a apoyar la autoestima cultural francesa. Desormiere también denunció a los músicos colaboracionistas, como el tenor Lucien Muratore, que apoyaba a Pétain. En septiembre de 1943, también se creó un segundo periódico clandestino, Le Musician Patriote (El músico patriótico).

Asimismo, Front National des Musiciens fomentó subgrupos. Uno de ellos fue el grupo de músicos y técnicos de radio creado por el compositor judío Alexis Roland-Manuel, quien abrió un estudio experimental en París que transmitía poemas de poetas de la resistencia (como Eluard y Aragon) y canciones de músicos prohibidos (como Schoenberg y Milhaud). Trabajó en la creación de equipos de radio que pudieran trasladarse en bolsos pequeños para que la gente pudiera escuchar en secreto. Al acercarse al día D, su equipo escuchaba a escondidas estaciones de radio extranjeras para oir la música que los nazis habían prohibido. Cuando llegó a la radio Moscú una pieza importante, como fue el himno nacional ruso, su equipo lo transcribió en un papel manuscrito tan fielmente como fue posible y luego lo grabó. El día en que los aliados liberaron París, se transmitió junto con todos los otros himnos aliados en los altavoces de las calles de la capital.

Es fácil pensar que estos actos musicales tenían una importancia secundaria para las campañas políticas y actos de guerra guerrilleros de otras organizaciones de la resistencia. Sin embargo, Front National des Musiciens ayudó a fomentar el espíritu nacional frente a la dominación cultural alemana, unió a la gente aislada por toda Francia a través de la promoción de la música francesa y levantó el espíritu de la gente con canciones entusiastas y esperanzadoras. Los nazis reconocieron el poder de estos actos y arrestaron a Elsa Barraine varias veces y también persiguieron al compositor Manuel Rosenthal. Afortunadamente, la mayoría de los miembros escaparon vivos.

Por Daisy Fancourt

Referencias

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Bernard Grasset Georges Auric: Quand j'étais la (Paris, 1979)

Georges Auric Ecrits sur la musique 'lettres françaises [clandestine]' ed Carl B. Schmidt (New York, 2009)