Maréchal Nous Voilà!

Marechal, nous voila!

Une Flamme Sacrée
monte Du Sol Natal
et La France Enivrée
te Salue Maréchal !
tous Tes Enfants Qui T'aiment
et Vénèrent Tes Ans
a Ton Appel Suprême
ont Répondu "présent"

{Refrain:}
maréchal Nous Voilà !
devant Toi, Le Sauveur De La France
nous Jurons, Nous, Tes Gars
de Servir Et De Suivre Tes Pas
maréchal Nous Voilà !
tu Nous As Redonné L'espérance
la Patrie Renaîtra !
maréchal, Maréchal, Nous Voilà !

tu As Lutté Sans Cesse
pour Le Salut Commun
on Parle Avec Tendresse
du Héros De Verdun
en Nous Donnant Ta Vie
ton Génie Et Ta Foi
tu Sauves La Patrie
une Seconde Fois :
{Au Refrain}

quand Ta Voix Nous Répète
afin De Nous Unir :
"français Levons La Tête,
regardons L'avenir !"
nous, Brandissant La Toile
du Drapeau Immortel,
dans L'or De Tes Étoiles,
nous Voyons Luire Un Ciel :
{Au Refrain}

la Guerre Est Inhumaine
quel Triste Épouvantail !
n'écoutons Plus La Haine
exaltons Le Travail
et Gardons Confiance
dans Un Nouveau Destin
car Pétain, C'est La France,
la France, C'est Pétain !
{Au Refrain}

Maréchal Nous Voilà! (Español)

¡Mariscal, aquí estamos!

Una llama sagrada
Se eleva desde nuestro suelo nativo
Y Francia embelesada
Lo saluda, Mariscal.
Todos sus hijos que lo aman
Y veneran sus años
Han respondido a su llamada suprema
Diciendo “aquí estamos”.

¡Mariscal, aquí estamos!
Ante usted,
El salvador de Francia.
Juramos lo siguiente,
Nosotros, sus muchachos,
Para servirle y seguir sus pasos.
La nación renacerá
¡Mariscal, Mariscal, aquí estamos!

Usted nos has devuelto la esperanza
De que el país renacerá
¡Mariscal, aquí estamos!
Cuando su voz nos repite
Con el fin de unirnos
¡Pueblo de Francia, levanten sus cabezas
y echemos un vistazo al futuro!
Nosotros, blandiendo los pliegues
De la bandera inmortal
En el oro de sus estrellas
Vemos los cielos brillar.

La guerra es inhumana
Qué triste espectro
No oigamos más de odio
Crezcamos en el trabajo
y estemos confiados
En un nuevo destino
¡Porque Petain es Francia,
Francia es Petain!

La Marseillaise

La Marseillaise

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé !
Contre nous de la tyrannie,
L'étendard sanglant est levé,(bis)
Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats ?
Ils viennent jusque dans nos bras
Égorger nos fils et nos compagnes !

Aux armes, citoyens,
Formez vos bataillons,
Marchons, marchons !
Qu'un sang impur
Abreuve nos sillons !

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs ! (bis)
Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire !

La Marsellesa (Español)

La Marsellesa

(La canción de Marsella)

¡Marchemos, hijos de la patria,
Que el día de gloria ha llegado!
El sangriento estandarte de la tiranía
Ya se ha levantado contra nosotros, (bis)
¿No oís bramar por las campiñas,
A esos feroces soldados?
Pues vienen a degollar,
¡A nuestros hijos y a nuestras esposas!

¡A las armas, ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
Marchemos, marchemos,
¡Que una sangre impura
empape nuestros surcos!

¡Amor sagrado de la patria,
Conduce y sostén nuestros brazos vengadores!
¡Libertad, libertad querida,
Pelea con tus defensores! (bis)
¡Que la victoria acuda bajo nuestras banderas,
Al oír tus valientes llamadas!
¡Que tus enemigos moribundos
vean tu triunfo y nuestra gloria!

Prácticamente cada régimen político tuvo un himno como símbolo de sus valores y aspiraciones. Por lo tanto, los cambios de régimen frecuentemente precisaron un cambio de canción, tal como se vio en 1830 cuando La Parisienne (“La canción de París”) se convirtió en la cara de la Monarquía de Julio en Francia. El establecimiento del régimen de Vichy en 1940 siguió este patrón histórico: si bien no existía ningún himno oficial en la parte norte de la Francia ocupada por los nazis, se adoptaron dos en el sur colaboracionista no ocupado.

El primero de estos himnos fue “La Marsellesa” (La canción de Marsella). Originalmente intitulado Chant de guerre pour l’armée (Canción de guerra para el Ejército), fue compuesto por Rouget de Lisle, un oficial del ejército francés de la Revolución en 1792. Este himno fue adoptado como el primer himno nacional oficial de Francia en 1795. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue prohibido en el norte de Francia pero una versión modificada persistió en el sur, en la Francia de Vichy. El Jefe de Estado Philippe Pétain seleccionó estrofas puntuales por su relevancia para su nueva misión política. Incluyó frases como Travail, famillie, patrie (trabajo, familia, patria), aquellas que empezaban con Amour sacre de la patrie (amor sagrado por la patria) y Allons enfants de la patrie (procedamos, hijos de la patria). El himno se escuchaba cada vez que Pétain daba un discurso o hacía una visita a un pueblo. A pesar de los intentos por usar la canción para unir al pueblo en apoyo al Régimen de Vichy, había temores de que el himno hubiera perdido parte de su poder original como un símbolo de Francia. Por lo tanto, en 1941, el Vice Jefe de Vichy, Francois Darlan, pidió una ley que obligó a la gente a darle el debido respeto a los símbolos, como el himno y la bandera. Esto coincidió con un renovado énfasis público puesto en el canto para fomentar el espíritu de comunidad, con carteles para los Chantiers de jeunesse (campos juveniles) que exhibían el eslogan chanter, c’est s’unir (Cantar es unirse). Darlan también insistió en que si un miembro del Gobierno no estaba presente en una ceremonia, “La Marsellesa” no se podía cantar sin autorización, ya que ello podría acarrear como consecuencias diversos castigos e incluso el encarcelamiento. Esta regla le dio el monopolio al régimen sobre la utilización de la canción y ayudó para que la resistencia no lograra apropiarse del himno viejo como un símbolo del patrimonio francés perdido. A pesar de esto, los clubes nocturnos de París todavía incorporaban fragmentos de “La Marsellesa” en sus mezclas y se las pasaban desafiantemente a los alemanes.


El segundo himno de Vichy fue Marechal, nous voila! (¡Mariscal, aquí estamos!), que fue compuesto en 1941 y ganó popularidad en parte gracias a sus intérpretes. Entre ellos estaban los conocidos cantantes franceses Andrex y André Dassary (que fue prisionero en Alemania durante la primera parte de la guerra antes de ser liberado) y la orquesta de Ray Ventura, una leyenda del jazz en Francia. Para garantizar su aceptación entre la población, el himno se difundió entre los niños en las escuelas y se cantaba en importantes eventos deportivos y espectáculos públicos. Aunque nunca se usó en programas oficiales o en situaciones formales, a menudo se recordaba como el himno oficial de Vichy con el fin de minimizar el papel de “La Marsellesa”. La asociación de esta última con un período tan atroz de la historia de Francia podía amenazar su estatus como un emblema de Francia.


Irónicamente, aunque se creía que Marechal, nous voila! había sido compuesto por dos ciudadanos franceses, André Montagard y Charles Courtiouz, fue en realidad una versión plagiada de La Margoton du bataillon (El batallón de Margoton) de Casimir Oberfeld, un polaco asesinado en Auschwitz en 1945. En otras palabras, el régimen por el cual llegó a utilizarse la canción de Oberfeld colaboró con el régimen que causó su muerte. Quizás haya alguna venganza histórica en el hecho de que los movimientos de resistencia se apropiaron y parodiaron Marechal, nous voila!. Por ejemplo, Julien Clément, jefe de música de las Forces Françaises de l'Intérieur (Fuerzas de la Resistencia Francesa, creadas en las últimas etapas de la guerra), cambió la letra por General, nous voila! (¡General, aquí estamos!), refiriéndose a Charles de Gaulle, jefe de las Fuerzas de Francia Libre. Otras actividades de resistencia de Clément incluyeron la publicación de una oda para Pétain que incluía merde pour Hitler (muerte para Hitler) como un acróstico. Radio Vichy, al ignorar su mensaje clandestino, transmitió la canción en uno de sus programas.

Por Daisy Fancourt

Referencias

Alviset, Josette ‘La programmation musicale à Vichy : les apparences de la continuité’ La Vie Musicale Sous Vichy, ed. Chimenes, (Brussels, 2001)

Dompnier, Nathalie ‘Entre La Marseillaise et Maréchal, nous voila ! Quel hymne pour le régime de Vichy?’ La Vie Musicale Sous Vichy, ed. Chimenes, (Brussels, 2001)

Jaconom, Jean-Marie ‘Marseille en liberté surveillée ? Les ambiguïtés de la vie musicale’ La Vie Musicale Sous Vichy, ed. Chimenes, (Brussels, 2001)

Krivopissko, Guy and Virieux, Daniel ‘Musiciens : une profession en résistance ?’ La Vie Musicale Sous Vichy, ed. Chimenes, (Brussels, 2001)

Sprout, Leslie ‘Les commandes de Vichy, aube d’une èra nouvelle’ La Vie Musicale Sous Vichy, ed. Chimenes, (Brussels, 2001)