Lyube Levitski nació en la Vilna culturalmente vibrante de los años de entreguerras. Su talento musical fue reconocido mientras todavía era alumna del conservatorio local y, con el apoyo de familiares y amigos, se fue a estudiar música al Conservatorio de Viena, donde se graduó con honores. Cuando volvió a Vilna, su hermosa voz rápidamente la convirtió en una estrella: a los 21 años tuvo su primer gran éxito como “Violetta” en una producción de 1938 de “La Travista” en el teatro de la ópera idish de Vilna. Su carrera la llevó por muchos teatros de Vilna y Varsovia, donde fue muy aclamada. Cuando Hitler invadió Polonia en 1939, Levitski volció con su familia en la relativa seguridad de Vilna. Los primeros años de la guerra bajo la ocupación soviética fueron buenos para Levitski, ya que trabajó en radio y como profesora de música. Sin embargo, en el verano de 1941, ella y su familia fueron enviados al gueto de Vilna. Con muchos amigos en el mundo musical no judío de Vilna, a Levitski le ofrecieron la oportunidad de ocultarse fuera del gueto con algunos amigos músicos. Sin embargo, como no podía soportar la idea de separarse de su madre,  decidió juntarse con ella dentro de los muros del gueto.

Una vez en el gueto, Levitski continuó su obra musical. Cada día trabajaba duro trabajo fuera del gueto y regresaba cada noche para enseñarle a cantar a los niños de la escuela musical del gueto. Quizás su actuación más memorable en el gueto fue la del concierto conmemorativo del 18 de enero de 1942, en la que se recordaron los asesinatos en masa ocurridos el otoño anterior. Inicialmente las noticias del concierto fueron recibidas con escepticismo por muchos reclusos de gueto, pero la actuación movilizante de Levitski (entre otras) ayudó a convencer a la gente del valor de este recordatorio. El poeta Avraham Sutzkever recordaba que "el público se mantuvo en un silencio sagrado, como cuando uno está frente a una tumba abierta. Cada palabra, cada sonido recordaba a las víctimas a Ponar". Entre las piezas que Levitski presentó en el concierto estaban: Di nakht (“La noche”) y un lamento de una ópera de Abraham Goldfadn.

El año siguiente a este concierto fue difícil, ya que Levitski escapó de la muerte en varias oportunidades. En enero de 1943, estaba ensayando el papel principal de una opera bajo la dirección de Wolf Durmashkin. La noche del estreno, Levitski volvió al gueto después trabajos forzados y llevaba con ella algo de comida de contrabando para su madre enferma. Por ello recibió veinticinco latigazos y quedó incomunicada en una celda de aislamiento por un mes. Luego la asesinaron en Ponar. 

Referencias

Arad, Y., 1980. Ghetto in Flames: The Struggle and Destruction of the Jews in Vilna in the Holocaust, Jerusalem: Yad Vashem: Martyrs' and Heroes' Remembrance Authority Ktav Pub. House.  

Kalisch, S. & Meister, B., 1985. Yes, We Sang! Songs of the Ghettos and Concentration Camps, New York: Harper and Row.  

Rosen, P., 2002. Bearing witness: a resource guide to literature, poetry, art, music, and videos by Holocaust victims and survivors, Westport, Conn.: Greenwood Press.